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Archive for the ‘Vinos y Salud’ Category

Un nuevo estudio de salud se centra en los hábitos de consumo para tratar de concretar los beneficios del consumo de alcohol.

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Los efectos del alcohol en la salud humana siempre es un asunto complicado de tratar. Sabemos que el consumo excesivo de alcohol causa graves problemas de salud y que el consumo moderado es beneficioso especialmente en bebidas fermentadas, donde el vino es incuestionablemente la mejor opción para la salud.

Pero, sin dejarnos llevar por la pasión por el vino, es importante destacar que incluso el consumo moderado puede ser difícil de estudiar en un entorno clínico y objetivo. En el estudio del alcohol en el organismo existen multitud de varibles a analizar que muchas veces causan confusión, como el tipo de bebida, la interrelación con los alimentos, e incluso las influencias culturales y sociales sobre cómo se consume alcohol. Un nuevo estudio publicado en la revista Food and Function  estudió todas estas variables para comprender mejor cómo los patrones de consumo afectan a la salud humana. Basándose en sus hallazgos, los autores hacen varias recomendaciones en relación con el consumo de vino y las directrices de salud.

Los autores de la investigación, dirigida por el Dr. Mladen Boban de la Universidad de la Escuela de Medicina de Split en Croacia, destacan la confusión en torno a la salud y el alcohol.

El abuso de alcohol es la tercera causa principal de muerte en la Unión Europea, explica la publicación, sin embargo, el consumo moderado ha demostrado que reduce las tasas de mortalidad. Incluso los gobiernos nacionales parecen estar confundidos sobre cómo aconsejar a sus ciudadanos sobre los hábitos de bebida beneficiosos. A modo de ejemplo, este último año Reino Unido publicó directrices dudosas sobre el consumo de alcohol ya que declaraban que cualquier cantidad de alcohol es insegura. La credibilidad del informe fue cuestionada posteriormente por profesionales de la salud, por imprecisa.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y el Departamento de últimas directrices dietéticas de Agricultura aconsejan beber con moderación, pero dan poca orientación en cuanto a beber con las comidas o los efectos del consumo excesivo de alcohol. Algo similar ocurre en España, donde el Ministerio de Agricultura y Alimentación recomienda el consumo moderado de vino, pero sin dar pautas de consumo.

Los investigadores esperan con este estudio que su opinión pueda ayudar a las políticas nacionales sobre el alcohol en el futuro. El estudio se centra principalmente en los patrones de consumo “con respecto al tipo de bebida, moderado y regular frente a excesivo y ocasione, así como beber con o sin comidas”, en lugar de usar unidades de alcohol u otras medidas utilizadas comúnmente en estudios y directrices de salud pública.

Mejor para el organismo si se consume con alimentos saludables

Los científicos llegaron a la conclusión de que los consumidores moderados de vino tienen una menor tasa de mortalidad que los que optan por consumo regular y moderado de cerveza o licores.

Los científicos también encontraron que los efectos cardioprotectores del vino aumenta cuando se consume con alimentos y éstos son saludables. Su teoría es que estos beneficios se deben a ciertos compuestos en el vino, como los antioxidantes y polifenoles.

También señalan que el consumo con alimentos reduce el contenido de alcohol en sangre, y proporciona protección para el hígado en el largo plazo.

Factores culturales

El estudio también se centró en gran medida de las distintas influencias culturales globales del consumo de alcohol, especialmente en lo que se refiere a las diferencias nacionales en lo que se define “consumo excesivo de alcohol.” Por ejemplo, en muchos países nórdicos y escandinavos, el consumo total del país puede ser bajo, pero no suelen consumir bebidas habitualmente y cuando beben pueden tomar de 7 a 14 tragos de destilados de una sentada. En contraste, en el sur de Europa consumen más alcohol a nivel país, pero tienden a hacerlo en el transcurso de una semana y con las comidas.

Los autores también reconocieron que en algunos países el consumo excesivo de alcohol se asocia con el comportamiento violento y antisocial que puede conducir a lesiones y muerte. En otros, el consumo excesivo es culturalmente aceptable.

Sabiendo esto, los investigadores recomiendan utilizar el principio de “segmentación de la audiencia” en la ejecución de las campañas de salud pública. Es decir, las directrices no deben ser únicas para todos. En lugar de ello, según el estudio, los profesionales médicos, funcionarios de gobierno, figuras públicas, padres y demás personas que influyan en el consumo de los ciudadanos, deben adaptar sus directrices a los hábitos de consumo de la comunidad. Alguien que consume responsablemente vino puede ser más receptivos a una campaña de salud pública poco estricta destinada a mejorar el bienestar. Un bebedor empedernido de destilados puede necesitar un enfoque más directo, intenso e intervencionista.

En todo caso, el estudio deja claro que la mejor opción siempre será el consumo moderado, preferiblemente de vino, y durante comidas equilibradas.

FUENTE: VINETUR. 25 de agosto de 2016
LA REVISTA DIGITAL DEL VINO

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Siempre escuchamos que beber vino es bueno para la salud, esto está más que comprobado, inclusive en artículos pasados expuse conclusiones de científicos del mundo, en los cuales se demuestran varios puntos del ser humano que pueden mejorar con el consumo frecuente del vino. Pero cuando hablamos de vinos para la salud, ¿qué vinos debemos beber?

Lo que debemos aclarar es que no todos los vinos tienen el mismo efecto sobre la salud, si bien nada comprueba que el consumo de vinos (blanco, rosados y tintos) tenga efectos negativos, sí está probado que algunos tintos tienen mucho más efecto positivo que otros sobre la salud.

Los vinos blancos son muy ricos y adecuados para beber con nuestro clima en verano, pero la verdad es que no tienen ningún tipo de efecto positivo sobre la salud. Es una lástima decirlo pero, bueno, esta es la más pura verdad.

Los vinos rosados siguen casi la misma tendencia que los blancos, pero por el hecho de haber tenido una pequeñísima maceración de uvas tintas, digamos que tiene el 5 % de las propiedades de un vino tinto.

En cambio, son los vinos tintos aquellos que debemos ingerir (moderadamente) para poder ayudar a nuestro organismo a tener un mejor funcionamiento. Esto se debe, principalmente, a las enzimas, los antioxidantes y los polifenoles. Están presentes en la piel de la uva, que se disuelve en el mosto del vino gracias a la maceración prolongada antes de que comience la fermentación.

Todo vino tinto que haya tenido una maceración prolongada obtendrá la mayor cantidad de estos elementos buenos para la salud. Pero, para muchos, la pregunta es cómo saber si la maceración fue larga o corta.

En un principio, todo vino que especifique Reserva, Gran Reserva, Premium o Súper Premium tiene maceración prolongada, siendo el Súper Premium el que tuvo una maceración de aproximadamente entre 20 y 28 días, lo que conlleva a la extracción máxima de elementos saludables.

Aun así, hay variedades de uvas tintas que contienen más elementos saludables. El varietal que más tiene es el Tannat, seguido por el Cabernet Sauvignon. Quiere decir que si bebo un Tannat Súper Premium, este será el mejor vino para nuestra salud.

Recuerden: siempre beban con moderación, el exceso de alcohol daña la salud.

¿Puede el vino tinto evitar que las mujeres engorden?

Un estudio, realizado por científicos norteamericanos, descubrió que el consumo de vino puede ayudar en la lucha contra la balanza. El estudio fue realizado con 19.220 mujeres, todas ellas con un peso considerado saludable por los especialistas. De estas mujeres, 38 % de ellas afirmaron que no consumen alcohol de ningún tipo. Durante 13 años, ellas fueron seguidas y acompañadas por los científicos que notaron que aquellas mujeres que no consumían alcohol eran las que más engordaban.

De esta forma, llegaron a la conclusión de que el consumo de alcohol puede evitar el ganar peso, pero vale la pena remarcar que las que bebían vino tinto fueron las que menos engordaron entre todas, ya que las mujeres estudiadas también consumieron cerveza y destilados.

Hay variedades de uvas tintas que contienen más elementos saludables. El varietal que más tiene es el Tannat, seguido por el Cabernet Sauvignon. Quiere decir que si bebo un Tannat Súper Premium, este será el mejor vino para nuestra salud.

FUENTE: Por Oliver Gayet – ABC Color. Asunción. Paraguay. 24.1.2015

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En los últimos años, el vino tinto ha recibido bastante buena prensa. Cuando pensamos en una forma saludable de alcohol, el vino tinto tiende a ser la mejor opción. ¿Pero por qué  merece toda la atención?

Los científicos están de acuerdo en que hay algo en el vino tinto que, cuando se bebe con moderación, puede ayudar a proteger el corazón, reducen el colesterol “malo” y prevenir coágulos de sangre. Pero hay poco acuerdo de lo que está causando estos efectos beneficiosos. Recientemente, los químicos uruguayos fueron a tales extremos para descubrir el secreto de la salud a través del vino tinto que secuenciaron el genoma de la uva Tannat de la que está hecho. Esto fue motivado por el descubrimiento de que los vinos contenían altos niveles de procianidinas, una clase de flavonoides que se encuentran en las plantas, frijoles frutas y cacao.

Roger Corder, profesor de terapéutica experimental en la Universidad Queen Mary de Londres y autor de la dieta del vino tinto, hizo el descubrimiento y confirma que los vinos Tannat contienen tres a cuatro veces más que las procianidinas del Cabernet Sauvignon.

Otros científicos están entusiasmados con un compuesto que se encuentra en la piel de las uvas rojas llamado resveratrol.

Durante muchos años, ha sido aclamada como una especie de droga de la maravilla,  un compuesto anti-envejecimiento, lo que podría prolongar la vida, combatir la obesidad y curar el cáncer.

Pero, hasta ahora, los estudios sobre el resveratrol producido en el laboratorio no han evidenciado que puede ser eficaz en los seres humanos.

Conexión Cáncer

La Dra. Emma Smith, responsable de comunicación científica en Cancer Research UK, dice que es un error beber vino tinto y creer que está haciendo bien. No todos los vinos tintos se hacen de la misma manera. Para añadir a continuación: ”

 

Vino tinto 

El vino tinto contiene cantidades muy pequeñas de resveratrol y las personas no deben beber vino en un intento de obtener los beneficios de salud”.

Es importante recordar que, incluso en cantidades moderadas, el alcohol aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer y se estima que causa alrededor de 12.500 casos de cáncer al año en el Reino Unido.

Investigadores de la Universidad de Leicester están, sin embargo, viendo si el resveratrol, por sí mismo y no en el vino tinto, podría un día llegar a convertirse en un fármaco para prevenir el cáncer.

En la experimentación con ratones en el laboratorio, se ha encontrado que una cantidad diaria de resveratrol equivalente a dos vasos de vino puede reducir a la mitad la tasa de tumores del intestino. Ahora quieren llevar sus hallazgos más lejos y descubrir cómo el compuesto podría funcionar en los seres humanos mediante la realización de ensayos clínicos.

El Prof. Karen Brown, del Departamento de Estudios sobre el cáncer y la medicina molecular en Leicester, dice que su investigación no debe ser mal interpretado. “No estamos diciendo que el vino tinto puede prevenir el cáncer, sino que estamos buscando en el compuesto puro. El alcohol no es bueno para el cáncer -, pero da la casualidad de que el vino tinto contiene resveratrol.”

Incluso en el vino tinto, el profesor Roger Corder dice que hay poca evidencia de que el resveratrol es un ingrediente importante. “Es un mito que el resveratrol tiene nada que ver con los beneficios del vino tinto. La mayoría de los vinos tintos contienen sólo cantidades insignificantes de resveratrol y los que contienen algunos ofrecen muy pocos efectos”.

En cambio, dice que es en las pepitas, y no la piel de la uva, donde está la clave. Cuando las uvas se fermentan durante varias semanas o más, es cuando los flavonoides pueden ser liberados de las pepitas y estos evolucionan en moléculas más complejas. Pero la mala noticia es que no siempre ocurre con los vinos, añade. “Los vinos más modernos de estilo no tienen ese enfoque para la elaboración del vino.” La gente debe centrarse, dice, en beber el vino de una manera saludable. “Es muy difícil decir que el vino es una bebida saludable cuando las personas consumen alcohol en exceso, en el momento equivocado de día y sin comida“.

La mejor manera de beber vino es con moderación y con los alimentos, dice el profesor Corder. Tomado de esta manera, es más probable que tenga un efecto beneficioso sobre la salud del vino, no un efecto adverso uno.

FUENTE: BBC NEWS HEALTH – 9.9.2013 – http://www.bbc.co.uk/news/health-23985540

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No se trata de ahogar las penas si no de un consumo moderado para preservar la salud mental, según un estudio.

vino-tinto11Un reciente estudio de científicos españoles recomienda consumir entre dos y siete copas de vino a la semana- para preservar la salud mental y como “protector” ante la depresión. Aunque el director de la investigación Miguel Martínez-González, catedrático de la Universidad de Navarra, matizó los resultados aclarando que la indicación se refiere sólo a los bebedores y no a los abstemios.

Según Martínez-González, “los resultados sugieren que sólo con moderadas cantidades de alcohol, consumidas preferentemente en forma de vino, se puede obtener un efecto protector frente a la depresión, similar al que se ha observado para la principal enfermedad cardiovascular: la enfermedad coronaria”.

Para evaluar la incidencia del vino en la depresión, se realizó el seguimiento de 5.500 personas durante siete años. La investigación se enmarcó en el Estudio Predimed -Prevención con Dieta Mediterránea- que es el de mayor envergadura que se ha realizado sobre nutrición en España, con el objetivo de evaluar los efectos de la Dieta Mediterránea en la prevención primaria de la enfermedades crónicas. Participaron 7.447 voluntarios, aunque los investigadores únicamente estudiaron a aquellos que, al inicio del trabajo, nunca habían padecido una depresión ni habían tenido problemas relacionados con el consumo de alcohol.

Los resultados, que se publicaron en BMC Medicine, muestran que las personas que bebían cantidades moderadas de vino -entre dos y siete copas a la semana- eran menos propensos a sufrir de depresión. “Los hallazgos mostraron una asociación inversa entre estos niveles bajos-moderados de alcohol y la ocurrencia de nuevos casos de depresión”, indicó Martínez-González.

La relación del vino y su papel protector frente a enfermedades cardiovasculares se ha demostrado a través de múltiples estudios. Sólo que ahora, señaló Martínez-González, se constató que determinadas cantidades de consumo de alcohol “podrían ejercer cierta protección frente a la depresión de una manera similar a lo observado en la enfermedad cardíaca”. “Se cree que la depresión y la enfermedad cardiovascular comparten mecanismos comunes”, agregó el catedrático, que recordó además como estudios previos han sugerido que los compuestos no alcohólicos del vino, como el resveratrol y otras sustancias fenólicas, pueden tener funciones beneficiosas en algunas áreas cerebrales.

FUENTE: 02.09.13 – 16:06 – MARÍA EUGENIA ALONSO – elcorreo.com

http://www.elcorreo.com/vizcaya/ocio/201309/02/vino-contra-depresion.html

Recibido por F.B. desde Vinoteca Belostikale.

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reloj-y-uvasLa uva mejora la función cardiaca y reduce la tensión arterial, ya que es rica en resveratrol, un tipo de polifenol que aumenta los niveles de óxido nítrico, mejora el flujo sanguíneo, disminuye la formación de plaquetas y proporciona una mayor protección contra el colesterol malo (LDL).

Brindar con champán y tomarlo en dosis moderadas también es cardiosaludable debido a su contenido en polifenoles, antioxidantes naturales que contribuyen a bloquear la formación de radicales libres, sustancias químicas muy nocivas que provocan alteraciones en el ADN de las células y aceleran el envejecimiento.

Se acerca la noche de fin de año, una de las fiestas más alegres y esperadas de las fechas navideñas, en la que la cena de Nochevieja, junto con las uvas y el champán, forman ya parte del tradicional ritual de celebración. Aprovechando la ocasión, la Fundación Española del Corazón (FEC), quiere dar a conocer los beneficios cardioprotectores que ejercen las uvas y el consumo moderado de champán sobre el corazón y, recordar al mismo tiempo que, llevar una dieta equilibrada y baja en grasas y potenciar el consumo de elementos típicos de nuestra dieta mediterránea es la mejor manera de garantizar la salud del corazón para el nuevo año.

En nuestro país, la tradición de tomar las doce uvas al compás de las campanadas tiene sus orígenes a principios del S.XX, cuando, debido a una sobreproducción de uva, los agricultores decidieron dar salida al excedente mediante la creación del ritual de comer uvas en Nochevieja para atraer la buena suerte en el año entrante. Una vez terminadas las campanadas, otro rito habitual es el del brindis con champán, con el que la gente empieza a compartir abrazos y buenos deseos para el año nuevo.

champagne_actCon estas dos tradiciones, que tendrán lugar esta noche en la mayor parte de los hogares españoles, daremos comienzo a un nuevo año lleno de buena salud, ya que son varias las investigaciones que apuntan a que tanto la uva como el champán ejercen un efecto cardioprotector sobre el corazón. Esto se debe a su alto contenido en polifenoles, antioxidantes naturales que contribuyen a bloquear la formación de los radicales libres, unas sustancias nocivas que generan las células de nuestro organismo y que son las causantes del desarrollo de la mayor parte de enfermedades.

La uva, fruta típica de nuestra dieta mediterránea que se consume entre los meses de septiembre y diciembre, es rica en azúcares, fibra, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, sodio, vitamina C, B y ácido fólico. Además, posee altas cantidades de resveratrol, un flavonoide (tipo de polifenol), con propiedades antioxidantes y anticancerígenas que también encontramos en otros alimentos como el vino, las nueces, las ostras o el cacahuete.

Según indica la Dra. Regina Dalmau, miembro de la Sección de Hipertensión Arterial y Riesgo Vascular de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), “estudios observacionales han asociado este tipo de polifenoles con ciertos beneficios sobre la circulación arterial, ya que mejora el flujo sanguíneo, disminuye la formación de plaquetas (que reduce el riesgo de formación de coágulos o trombos), mantiene de la función endotelial y nos proporciona una mayor protección contra el colesterol LDL”.

Así lo demuestra un estudio realizado por la Universidad de Michigan, en el que, a partir de distintos experimentos nutricionales con roedores, se observó como efectivamente la uva en polvo (combinado de uva negra, blanca y roja) mejoraba significativamente su función cardiaca, reduciendo además la presión arterial y mejorando el estado del corazón.

Los polifenoles se encuentran en mayor medida en el vino tinto, aún así, el champán, que está elaborado a partir de chardonnay (variedad de uva blanca), pinot noir y el pinot meunier (dos variedades de uva negra), ejerce también el mismo beneficio sobre los vasos sanguíneos.

Un trabajo publicado en la ‘British Journal of Nutrition’, y elaborado por la facultad de Química, Farmacia y Alimentación de la Universidad de Reading (Francia), señala que, beber dos copas de champán al día (una en mujeres) proporciona un efecto protector sobre las paredes de los vasos sanguíneos, reduciendo el riesgo de sufrir algún evento cardiaco o accidente cerebrovascular.

En este sentido la Dra. Dalmau señala que, “dicha investigación apunta a que un consumo moderado de champán puede contribuir a la reducción de las enfermedades cardiovasculares, debido a su contenido en polifenoles, que ejercen un efecto antioxidante que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, ya que se ha demostrado que aumentan los niveles de colesterol ‘bueno’ y provocan un efecto protector en las arterias”.

FUENTE: PMFARMA. Portal Iberoamericano de Marketing Farmacéutico.
 http://www.pmfarma.es/noticias/15878-.html

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Durante el acto de entrega de los Premios del III Concurso de Fotografía PradoRey, que tuvo lugar el 26 de mayo, el investigador y experto en salud, Roger Corder ofreció en el Patio Herreriano de Valladolid una conferencia sobre Vino y Salud, precisamente la temática sobre la que versaba la actual edición de los premios.

 Roger Corder es Profesor de Medicina de la Universidad de Londres, y presentó en su disertación los resultados de sus 15 años de investigaciones sobre el Vino y la Salud. Sus principales conclusiones pueden resumirse en:
La importancia medicinal que desde siempre ha tenido el consumo del vino Ya Paracelso decía: “El vino es comida, medicina y veneno. Es sólo una cuestión de dosis”. De hecho, en Estados Unidos, donde el consumo de licores de alta graduación alcohólica está más extendido que en Europa, y donde se consume más vino, las muertes provocadas por el alcohol son más elevadas.
Sus estudios parten de otros anteriores, como el realizado en 1819 por el Doctor Samuel Black, donde se da cuenta de que la angina de pecho era más común en Irlanda que en Francia y lo atribuye a factores medioambientales. En 1979, otro estudio consigue demostrar que en las regiones donde el consumo el vino es mayor (Italia, Francia, España), menores son las muertes causadas por problemas de corazón.
¿Cómo puede el vino reducir los riesgos de enfermedades coronarias?

Concretamente, el profesor Roger Corder, va un paso más adelante y se pregunta: ¿Cómo puede el vino tinto reducir los riesgos de padecer enfermedades coronarias? ¿Cuáles son los elementos que influyen para que eso sea así? ¿Son todos los vinos iguales?

Partiendo de las cantidades de polifenoles que se encuentran en las uvas, procianidinas, antocianos, quercetinas y resveratrol, experimenta con todos ellos para entender cómo cambian la función de los vasos sanguíneos y descubre que es la procianidina el componente protector del vino y que cuanto mayor cantidad de éstas haya, mayor es el efecto beneficioso. En este contexto, discutido, analizado y contrastado con otros estudios y análisis, parece caerse el mito de que es el resveratrol el responsable de los beneficios del vino.

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Analizando diversas regiones
Durante varios años, Corder ha analizado vinos de diferentes regiones a los que ha puntuado con corazones en una escala de 1 a 5 en función de su capacidad para prevenir enfermedades cardiovasculares. Más del 50% de los vinos analizados no alcanzan los niveles óptimos de procianidinas para que puedan ser considerados beneficiosos para la salud. Sin embargo, otros, precisamente como los de PradoRey, se incluyen dentro de las puntuaciones más altas de los analizados por Roger Corder en los distintos países productores, considerándose así, de entre los más saludables del mundo.

¿Qué factores influyen en el nivel de procianidinas de un vino? La variedad de uva, su madurez, terroir, climatología y altura y por supuesto, el saber hacer del enólogo. Estos y otros elementos son los que se cumplen en general en toda la Ribera del Duero.

Ya se intuía que las propias características vitivinícolas de la Ribera del Duero eran únicas para elaborar vinos de alta calidad y es a través del estudio del profesor Roger Corder donde se afianza y afirma esta realidad. Si además se suman las propiedades beneficiosas, se convierten en vinos no sólo para disfrutar por su calidad si no en agentes preventivos de algunas enfermedades.

FUENTE:diariodegastronomia.com | 29-30 de mayo de 2012

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