Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 29 junio 2015

 

Chile-vinos-tratado_de_libre_comercio-agroindustria-inversiones_ELFIMA20130305_0006_1

DESDE CHILE

A las empresas enfocadas en colocar en el mercado las botellas más caras -que pueden superar los US$ 1.900 la caja- les cuesta encontrar profesionales para hacerse cargo de la tarea. No solo necesitan dominio de inglés y conocimientos enológicos, sino también capacidad de entender la cultura del interlocutor y tener pasión por el vino caro. Y en Chile esas características escasean.

Cristián Muñoz se la jugó. Lanzó un tópico prohibido en cualquier cena, sobre todo si es la primera que tienes con potenciales clientes: la religión. En un restaurante de Malasia les comentó a sus clientes que en Chile, producto de la colonización española, la mayoría de la población pertenecía a la fe católica. A continuación, les preguntó cuál era su religión. Le respondieron que eran budistas, pero que cada uno de ellos seguía corrientes distintas. Muñoz pidió que le contaran cuáles eran las diferencias. La conversación se alargó debido al entusiasmo de sus comensales por contarle más del budismo.

El objetivo de Muñoz se alejaba bastante del religioso. Estaba tratando de vender vino.

No se trataba de cualquier botella. El ejecutivo montó en 2013 GVV Terroirs, una empresa para comercializar en el extranjero vinos chilenos caros. El promedio de la caja de 12 botellas que vende es de US$ 165, aunque tiene también el desafío de vender algunas cajas de US$ 1.900. Bastante más arriba de los menos de US$ 30 promedio que exporta la industria vitivinícola nacional. Uno de los productos estrella de Muñoz es Ventolera Claro de Luna Pinot Noir, que se vende a $72.000 la botella.

Hablar de religión en esa comida específica en Asia no fue azaroso. Muñoz quería contar que el vino era parte sustancial de Chile, pues había llegado con los conquistadores europeos junto con la religión. Tras el vino que estaban bebiendo había una historia de varios siglos.

Además, el ejecutivo había detectado que sus posibles compradores tenían gran orgullo de sus opciones religiosas. Al darles espacio para explayarse sobre el budismo logró transformar una relación comercial en una de amistad. Y cambió su posición en el momento de negociar.

“Cuando sales a vender vinos de alto valor desde Chile, chocas con un muro. Estamos encasillados en el ‘bueno, bonito y barato’. Para un importador o un comercializador es difícil que sus clientes estén dispuestos a pagar caro por un vino chileno, cuando tienen la opción de comprar por el mismo precio un vino francés, aunque sea de calidad inferior. Por eso, gran parte del esfuerzo de venta consiste en botar esa muralla de desconfianza de tu posible comprador, y para ello tienes que lograr un contacto emocional con él”, afirma Muñoz.

El ejecutivo explica que producto del crecimiento de las ventas de GVV, con su socio, Stefano Gandolini, decidieron contratar a un profesional que los ayudara en la comercialización. La idea era formarlo en la venta de vinos caros. Tras entrevistar a una quincena de candidatos, todos profesionales, se dieron cuenta de que chocaban con otra e inesperada muralla: les fue imposible encontrar el perfil que buscaban: total dominio del inglés, capacidad para entender y valorar otras culturas, además de pasión y conocimiento de vinos de alta gama.

La misma situación y a una escala mayor la experimentó Charles de Bournet, gerente general de Casa Lapostolle, la viña que fundaron sus padres Alexandra Marnier Lapostolle y Cyril de Bournet. Parte de la responsabilidad del ejecutivo galo es sostener las ventas de Clos Apalta, el vino ícono de la compañía, que vale $150.000 la botella. Luego de muchas entrevistas con prospectos locales en busca de uno que integrar a su equipo, terminó por implementar su fuerza de venta en el exterior con cero profesionales chilenos.

“Gente inteligente hay en la Universidad de Chile o Católica, por supuesto; sin embargo, encontrar personas con capacidad para vender botellas de lujo, que va desde el conocimiento sobre los vinos del mundo hasta cuidado de la imagen personal que proyectan, es otra cosa”, explica Charles de Bournet.

El prejuicio de los compradores extranjeros y la dificultad de encontrar profesionales locales que impulsen la comercialización de vinos caros vuelven cuesta arriba competir en ese nicho de mercado.
El desarrollo de los vinos de lujo no es un tema superfluo, sino que es vital para la salud del negocio en Chile.

“¿Cuántas viñas francesas son conocidas globalmente? Los cinco Primer Grand Cru y algunas de la Borgoña. Todas de calidad muy alta, pequeñas producciones y muy caras. Lo interesante es que muy pocas personas en el mundo han probado esos vinos. Sin embargo, ayudan a que Francia sea asociado a un lugar de alta calidad y mejoran la venta del resto de las viñas del país. En el vino, la clave está en el valor que se asigna al origen”, afirma Charles de Bournet.

Invertir, invertir, invertir

Diego Garay se ganó la vida atendiendo mesas y lavando platos en Estados Unidos. Como turista, aprovechó de viajar bastante por Asia. Ambas experiencias le sirven hasta hoy. En los restaurantes tuvo su primer encuentro con el vino, en Oriente comenzaría a aprender de las particularidades de los distintos países y de las grandes diferencias que hay al interior de ellos.

En la actualidad, Garay visita a clientes en Asia cuatro a cinco veces en el año. Es la cabeza de la comercialización de Seña, la viña que Eduardo Chadwick fundó con Robert Mondavi, una responsabilidad importante si se tiene en cuenta que la caja ronda los US$ 800. El profesional explica que los orientales valoran mucho sus viajes, pues saben que debe pasar casi dos días arriba de un avión. “Hoy el centro del mundo del vino está en Hong Kong, no en Londres o Nueva York”, advierte.

Su objetivo es posicionar a Seña en las tiendas y los restaurantes más exclusivos. Puede reunirse hasta cuatro veces con un posible comprador, solo en un año. Para Garay, invertir a largo plazo es el “desde” en la comercialización de vinos de lujo. Para ello es vital el compromiso de los dueños de la viña.

“Tengo la fortuna de que Eduardo Chadwick, el propietario, está convencido de que este es un negocio en que hay que pensarlo a 40 o 50 años. Son relaciones de conocimiento y confianza con los importadores y comercializadores que hay que construir y eso toma mucho tiempo. Hay que estar dispuestos a invertir”, afirma Diego Garay.

Cristián Muñoz agrega que la idea de invertir no solo debe ser institucional, sino que también personal, por parte de los encargados de la comercialización.

“Douglas Murray, uno de los fundadores de viña Montes, me aconsejó que si quería vender vino caro, tenía que partir por consumirlo. Douglas lo tenía muy claro, por algo fue una persona respetada internacionalmente en el negocio del vino”, afirma Muñoz.

El ejecutivo explica que quienes son intermediarios en el mercado del lujo son grandes conocedores de sus rubros, con oficios que incluso se heredan por generaciones. En una reunión, lo primero que hacen es medir el conocimiento de su contraparte. Por eso, explicar el propio vino en referencia a otros de clase mundial, es básico.

“No se trata de que sepas de vino chileno, sino que proveas a tu cliente con información para que lo vea dentro del grupo de los grandes vinos”, afirma Muñoz.

Gastar parte de su sueldo en botellas extranjeras, viajar a los grandes viñedos, comprar libros de vinos o estar suscrito a revistas especializadas es la base de un profesional que busque un espacio en la venta de vinos de lujo.

Focalización
Los intentos de las viñas chilenas por lanzar un vino ícono son variados en los últimos años. En chileno, “por ganas no se han quedado”.

Resulta tentador para una bodega que tiene cubiertos los niveles básicos aspirar a subir un par de peldaños. Después de todo, siempre hay cuarteles de uva de calidad sobresaliente. Parece cosa de separarlos, elaborarlos con más cuidado y ya está. Después se le pasa la posta al área comercial para que venda la botella resultante.

Es decir, a las mismas personas que tienen que cerrar tratos de grandes volúmenes con cadenas de supermercados por cajas de US$ 30, ahora se les entrega la tarea de vender unas, comparativamente, pocas botellas y que, además, son varias veces más caras.

Usualmente, el resultado es que los stocks o se acumulan en una bodega en Chile o se terminan entregando a importadores o distribuidores que no saben cómo comercializar botellas de alto valor. Por eso, no es extraño encontrar botellas que en Chile se venden a un precio muy caro, pero que en Estados Unidos, por mencionar un mercado importante, terminan a precios de liquidación en los supermercados. En el mundo del lujo no hay mucho espacio para segundas impresiones y un error puede ser mortal para la imagen de la marca.

Diego Garay cree que por eso es clave la focalización de la empresa y de la gente que trabaja en el vino de lujo. Es partidario de que un equipo comercial específico trabaje con ese vino, independiente de las otras líneas de la compañía. Los dueños de la empresa deben apoyarlos entendiendo que se trata de un negocio con su propia cultura y tiempos de trabajo.

Contador de historias y globalizado

Ya está dicho que el equipo comercial de la viña requiere conocimiento y focalización en el proyecto de lujo.

Sin embargo, esa es la parte básica. Para pelear en las grandes ligas se requiere desarrollar destrezas particulares. Cristián Muñoz enfatiza la necesidad de ser un buen “contador de historias”. No se refiere con eso a embaucar a un posible comprador, sino que en la habilidad de narrar, a partir de elementos culturales del cliente, qué hace al vino distintivo y por que debería pagar caro por él.

“Sabiendo que la calidad del vino ya la tienes, tu tarea es defender el precio de venta con argumentos”, afirma Muñoz.

En tanto, Charles de Bournet explica que en ese nivel “las campañas de márketing diseñadas por un directorio no sirven. Acá prima el contacto persona a persona, los compradores quieren conocer cómo se hizo el vino, quiénes son las personas que lo crearon. En definitiva, se trata de comunicar la historia de un trabajo artesanal, de hombres, de un terroir único”.

También se necesita que los encargados de la comercialización estén dispuestos a viajar bastante. No se requiere solo sacrificar la espalda con los incómodos asientos de los aviones. “Hay que estar consciente de que este tipo de trabajo implica estar la mitad del año fuera del país”, explica Diego Garay.

Ese último punto, comentan todos los entrevistados, todavía es muy difícil de asimilar para los chilenos, a quienes les cuesta alejarse del país por períodos medianamente largos o por razones que no sean vacaciones.

“A pesar de la gran apertura comercial, seguimos siendo muy isleños, apegados al país y a las redes de contacto locales. Acá la gente no se plantea vivir fuera y experimentar otras culturas, algo que es normal y deseable para un europeo o un norteamericano”, afirma Muñoz.

Un tema a resolver, pues tener una historia de vida rica, que incluya viajes al exterior, ayuda a conectar mejor con personas de otras culturas.

Un error que se repite en Chile es que el mismo equipo comercial vende desde la línea básica a la más cara, lo que impide focalizar el proyecto.

Los cambios de la moneda chilena se mueve así: 1000 pesos chilenos = 1,70 € / 1,60 US$.

P.D. Una pregunta final, después de leer lo que antecede. ¿Y en España? ¿Se sabe vender bien y caro los precios de calidad? Los datos de precios medios del vino español siguen siendo muy bajos. No se puede dar un dato por un todo, pero algo hay.

 

FUENTE: Eduardo Moraga Vásquez
Campo
El Mercurio

 

 

 

Read Full Post »

poda-en-verde-espergurar

Compartimos con el personal de Pago de Carraovejas los trabajos de selección en la viña. La poda contribuye a una óptima calidad de la uva, elimina la superproducción y además favorece la sanidad de la planta y su maduración.

La poda en seco –o poda de invierno– sirve como pistoletazo de salida a una serie de trabajos imprescindibles con el fin de obtener la mejor uva posible. Es el momento en el que se da forma a la viña pensando en la próxima añada, intervención con la que se consigue una distribución más equilibrada de los futuros racimos. En Pago de Carraovejas termina a finales de febrero y da paso a una primera poda en verde por la que comienzan a eliminarse los brotes improductivos de la planta buscando, antes de nada, la sanidad de la uva. De este modo se resta también vigor a la planta, centrando su potencial en los pámpanos que van a resultar más fecundos. En el caso de Carraovejas, explica el director de la bodega, Pedro Ruiz, son labores manuales que se realizan en un momento concreto del año, repasando toda la finca dos o tres veces para que no quede ningún brote que pueda condicionar el equilibrio en la futura disposición de los racimos. Además, al reducir la cantidad de vegetación de la planta se favorecen la aireación y la sanidad, dando lugar a una maduración más adecuada. Tras esa primera criba vienen los despampanados más tardíos, que suponen eliminar nuevos brotes, ahora ya en pámpanos fértiles, impidiendo así que sombreen en exceso al racimo y dificulten su adecuada maduración, perjudicando nuevamente a la sanidad de la uva.

En el momento que se realiza la poda en verde, los brotes pueden quitarse con el pulgar porque están muy tiernos, pues si se diera el caso de tener que utilizar herramientas sería porque se habría llegado tarde. Es muy importante hacerlo en el momento adecuado, ya que dejar heridas en la planta allanaría el camino a enfermedades procedentes de añadas anteriores y complicaría las cosas con posterioridad. Por lo general, se trata de labores que se realizan en épocas similares todos los años, aunque depende del proceso de maduración de la uva y éste siempre está condicionado tanto por el tiempo como por las variedades con las que se trabaja. “En función de ese tiempo haremos una mayor o menor poda en verde, e igual sucederá con el aclareo de racimos, dependiendo de si el año es más seco y caluroso, o más lluvioso. No es lo mismo y el trabajo en la viña, y en cada cepa, tiene que responder a lo que nos marcan esas condiciones”. Es una viticultura de precisión, así lo explica Ruiz; “tenemos suelos distintos, variedades diversas, orientaciones y altitudes diferentes, por lo que cada parcela y cada viña exige un tratamiento propio y adecuado”.

FUENTE: Autor: Mara Sánchez. SOBREMESA 28 de mayo de 2015

 

El aclareo de racimos es otra de las labores de la poda en verde y se realiza hacia mediados de agosto, coincidiendo con el envero de la uva. “Es entonces cuando quitamos los racimos que consideramos no van a conseguir las condiciones de maduración que queremos, permitiéndonos trabajar así con rendimientos muy bajos en pro de la máxima calidad”, apunta el director de Carraovejas. En su caso, no superan los tres mil-tres mil quinientos kilos por hectárea, justo la mitad de lo que permite el Consejo Regulador de Ribera del Duero.

 

Las bondades de esta práctica resultan incuestionables, si bien es verdad que la poda en verde es unacostosa apuesta por la calidad que supone una importante inversión en mano de obra. Existen otras alternativas bastante más económicas como, por ejemplo, emplear productos químicos o realizarla de forma mecánica, aunque como apunta Pedro Ruiz, es un sistema con el que al final te acabas llevando más de lo necesario, y la efectividad no es la misma. “No todas las bodegas se lo pueden permitir, pero la inversión se refleja en el resultado, sin olvidar que es lo mejor desde el punto de vista sanitario para el viñedo y para conseguir la más adecuada maduración, como luego quedará patente en el vino y, evidentemente, en las ventas. Pero además, nosotros no tenemos red comercial con lo que nuestro mayor esfuerzo económico es en viñedo, en bodega y en proyectos de I+D”.

Read Full Post »

FlixSolsAvantisofrec_52680_5670

Y así nos va. En el mercado del vino nos encontramos en ocasiones con “novedades” copiadas de otros lugares, que degradan los buenos vinos que se elaboran en España, pero que por seguimiento a quienes han “inventado” productos de consumo generalizado, los reproducimos de mala manera y, en ocasiones con poco éxito.

A finales del pasado mes de Mayo, el periódico Lanza Digital, anunciaba la celebración de una cata de vino elaborado por el Grupo Félix Solís Avantis, una especia de vino frissé sparkling sangría (que no falte nada, oiga), con el 5% de contenido de alcohol, y que necesariamente se ha de tomar frío, pues dudo que se pueda beber de otra manera. Lo de “frissé” que da marca a este ¿vino?, derivba de la palabra italiana “frizzante” sinónimo de efervescente. Y el término “sparkling” es como llaman los alemanes a su método de vino espumoso, más conocido en nuestro país como “gran vas”, aunque apenas tiene significacón.

Como bien expresaba el autor de la noticia, primero tuvimos que apechugar con los vinos “sin alcohol”, que ya son ganas de malmeter llamando vino a un líquido desalcoholizado, cuya esperanza de mercado más notable era la gran masa de los discípulos de Mahoma que no prueban ni gota de alcohol.

Desconozco si las bodegas que se dedicaron a producir el “sin” lograron crear un mercado interesante que les permitiera amortizar los gastos de instalación del “invento”. Y dar salida a los vinos menos calificados procedentes de su cosecha. Lo que he podido percibir en mi entorno es que nadie acostumbrado a beber vinos con alcohol, se haya acostumbrado a la falaz bebida del “sin alcohol”.

Después, o al mismo tiempo, no lo se bien, llegó de Italia un vino de muy baja calidad, a precios “tirados”, que por mor del gas que contiene, el sabor dulce y servido bien frío, ha calado en el sector del “fast food” y aún hay que asegura que les gusta. Lo doloroso del caso es que algunos productores italianos avispados ganaron la batalla e introdujeron un vino tan ínfimo que ni siquiera ellos lo beben. Porque, y todo hay que decirlo, en Italia no se bebe ese vino al que yo me empeño en llamar “innombrable”. Como me decía un conspicuo italiano, nacido en la

Hace tres años se publicaron críticas a la cadena Mercadona por vender vino Lambrusco envasado en una bodega riojana, práctica que no ha desaparecido pues en otros lugares se hacen prácticas semejantes a partir de vinos blancos de baja calidad, a los que se adicionan tintos de semejante nivel. España es exportadora neta de graneles, y a precios muy bajos (no invento nada; hay estadísticas publicadas), lo que permite disponer de vinos que una vez mezclados, gaseados y azucarados, se les adjudica procedencia italiana, mediante nombres que suenan a Italia y colores que recuerdan los colores de su bandera y que se consumen en nuestro país como si llegaran de la Emilia-Romaña.

Con ocasión de un artículo publicado por mí en la Revista que en su día publicaba la Academia Vasca de Gastronomía, recibí un comentario de un doctor donostiarra, de origen italiano y cuyos padres vivían en el lugar de origen de los vinos Lambrusco. Sus consideraciones respecto al vino que en su patria chica se elabora, terminaban asegurando que “los vinos que se beben en España como Lambrusco, en mi tierra de origen serían considerados como una blasfemia…” dentro el sentido enológico del tema que trataba. Y añadía que en su Italia solo se elaboran vinos tintos, y no blancos o rosados.

Lambrusco es un tipo de uva tinta, a partir de la cual se elabora el vino del mismo nombre. Son originarios de cuatro zonas en Emilia-Romaña y una en Lombardía, situadas principalmente alrededor de las provincias centrales de Modena El uso de esta uva en la industria vitivinícola es muy antigua: hay evidencia arqueológica de que los etruscos la cultivaban y en época romana era muy apreciada por su productividad y alto rendimiento.

Los vinos de calidad están protegidos por la etiqueta de las correspondiente DOC (Denominazione di origine controllata) según la zona de procedencia, aunque para los vinos de baja calidad (ínfima más bien) se expenden bajo la Indicazione Geografica Tipica (IGT).

Una vez más caemos en la copia burda de productos de baja calidad que nos llegan “de fuera”, baratos y sin calidad, ajenos a nuestros gustos y costumbres. Existen medios y condiciones para combatir estos productos que nos son ajenos, pero se acude a “copiar” de mala manera en perjuicio de lo nuestro. ¡Qué pena!

FUENTE: Lanza Digital. 29.5.2015.

Read Full Post »

img_7596

Con una historia que se remonta a finales del siglo XIX y un pasado con momentos de esplendor pero también de sombras, Bodegas La Marquesa- Valserrano es hoy uno de los referentes familiares del vino fino en Rioja Alavesa.

El nombre de la bodega ya remite a un pasado con título nobiliario. Pero no fue una marquesa, sino el marqués de La Solana, su fundador, quien con el trabajo de ampliación de los calados y la mejora en las labores de crianza de los vinos, consiguió sonar ya en la Exposición Universal de Barcelona en 1929, donde obtuvo una medalla de oro.

A su muerte a principios del nuevo siglo la bodega sufrió un revés, la llegada de la filoxera, que provocó que Rioja se quedara casi sin viñedo durante unos años, y la propiedad la heredó la hija pequeña del marqués, María, quien, al no heredar con ella el título nobiliario, que quedó en su hermano, le cambió el nombre por Bodegas de Crianza SMS, unas siglas que se refieren a los apellidos familiares. Sin embargo, siempre se conocería a la bodega con el popular nombre de La Marquesa.

[Img #7594]

A partir de la década de los 70 se empieza a acometer una profunda renovación de la propiedad, que iniciaron los padres de Juan Pablo de Simón, nieto de “la Marquesa”, pero al morir estos prematuramente, él continuo su labor. Se recuperaron y plantaron fincas antes arrendadas y se empezó una profunda transformación de la Bodega y así la antigua propiedad cobró nuevos bríos, gracias a la energía y cautela de Juan Pablo y la incorporación al trabajo en la Bodega de sus hijos, Pablo, Jaime y Maria de Simón, tres jóvenes que aseguran el buen rumbo de Valserrano,nombre de los vinos de la bodega y apelativo con el que también se le conoce.

Sin entrar en clasicismos o vanguardias, Juan Pablo de Simón apuesta por vinos bebibles y elegantes, procedentes en su mayor parte de las 65 hectáreas que poseen, sobre todo en Villabuena de Álava, sede de la bodega, y otras 10 de proveedores con los que existe una relación que se remonta a la historia viva de la bodega. De Simón asegura que fue La Marquesa la primera bodega de la zona en elaborar un blanco fermentado en barrica, cuya materia prima es la viura de sus propiedades.

DSCN2422

Además de las categorías clásicas, en las que destaca el Gran Reserva, un vino de guarda en el que Juan Pablo de Simón siempre ha tenido fe pese a no haberse puesto de moda hasta hace poco, en La Marquesa se elaboran también vinos que resaltan la importancia de las uvas propias de Rioja, graciano, garnacha y mazuelo, vinos de ediciones limitadas que expresan lo mejor de estas variedades, y dos vinos especiales, el elegante Valserrano Finca Monteviejo (procedente del pago del mismo nombre) y la última incorporación a esta familia de vinos, Nico by Valserrano, un vino con tintes modernos y frutal, que celebró en su añada 2010 el nacimiento de Nicolás, el primogénito de la sexta generación de la familia.

Si bien es Juan Pablo quien ha trazado la línea certera que siguen los vinos de la bodega, hoy son sus hijos, Pablo en la dirección comercial y la exportación, María, la benjamina, en las labores de administración y Jaime, el mediano, en la dirección técnica, los llamados a seguir llevando a buenos puertos a La Marquesa, con un rumbo firme que no teme desviarse, porque sabe el camino de vuelta.
FUENTE: SOBREMESA, 15.6.2015

Read Full Post »

vino-blanco

Hasta no hace mucho era difícil que un salón dedicado al vino blanco reuniera comparecencias suficientes para llevar ese título, pero hoy día, los blancos de distintos puntos del país demuestran que hay futuro.

El pasado lunes Madrid se llenó de vino blanco en una tercera convocatoria del Salón de Grandes Blancos de España, una cita para aficionados y profesionales donde ya a últimas horas de la tarde se aglomeran los catadores para descubrir rarezas, novedades o apreciar la evolución de una florida muestra de vinos de este tipo.

 Este año, como los anteriores, el salón convocó a representantes de las principales zonas productoras de vino blanco del país, como Galicia, País Vasco, Cataluña o Rueda, junto a zonas menos sonadas por su producción, como Somontano, La Mancha o Rioja que, cada vez más, muestran que sí, se puede dar en el blanco y acertar.
Novedades y más
 Del salón lo más atractivo son las novedades y las nuevas añadas de los clásicos. Entre las primeras, dos recién nacidos, el albariño El Secreto de Candela, de Bolboreta Wines, que se estrena en el mercado con un 2014 divertido, bebible, con un interesante punto salino; nuevo en el salón es también elBailarina Malvar 2014, una buena muestra de que se puede elaborar un vino alegre y fresco con una variedad menor como la malvar. En esta línea, aunque no son nuevos, destaca La Malvar de MQV 2014, también de esta variedad, convertida en un vino con cuerpo, aromático y muy fresco, y el cada vez mejor Ercavio, ahora elaborado totalmente con airén, una uva manchega con la que habitualmente se hacen destilados pero que, en manos del equipo de Más que vinos, se convierte en un blanco aromático, seductor, sabroso y muy bebible. Otra de las novedades es el Remírez de Ganuza Blanco, la apuesta por los blancos de guarda de Fernando Remírez de Ganuza, una vez desaparecido el estupendo Erre Punto Blanco. Estaban presentes las novedades de Javier Sanz Viticultor, con el Verdejo Malcorta, un vino rompedor y distinto que da pinceladas de color a Rueda, y los elegantes José Pariente Cuvée,elaborado completamente en huevos de hormigón, seductor, elegante, fino, que muestran que la región vallisoletana tiene mucho que decir aún, junto a los blancos de Marqués de Riscal, con Finca Montico a la cabeza, cada vez mejor acompañado por un fresco y seductor verdejo y el intenso Limousin, pulido, elegante.
Sin salir de la región pero sin tocar la Denominación de Origen, los vinos de Ossian no faltaron a la cita, desde el estupendo Quintaluna hasta Capitel, un auténtico gran vino de verdejo, junto a Ossian, que fue una revelación y se sigue manteniendo como una referencia imprescindible, y los más rebeldesVerdling Trocken, con toque alemán en la elaboración pero verdejos auténticos.
También es notable el buen trabajo de Garikoitz Rios y sus Itsasmendi, siempre solventes, con el magnífico y expresivo Artizar 2012, un ejemplo de lo mejor que se está haciendo en Txacoli, aunque afortunadamente, no lo único. Y de Valdeorras, dos bodegas ejemplares, As Sortes, cuyo vino del mismo nombre se consolida entre los grandes blancos con mayúsculas, y Guitián, vinos para dar satisfacción que no renuncian a la complejidad y la autenticidad de una de las blancas de moda, la godello.
Cambio en Viña Mein
[Img #7710]

Javier Alén, propietario de Viña Mein
De Galicia también destaca el cambio de rumbo de Viña Mein, renovada gracias a la asesoría desde la añada 2014 de Comando G, Dani Landi y Fernando García, conocidos por sus brillantes elaboraciones en Gredos. “Renovarse o morir” comenta el propietario, Javier Alén, cuando se le pregunta por la incorporación de Comando G. Las añadas “G” de Viña Mein muestran frescura y mineralidad (habrá que esperar unos años para ver qué se está cociendo, García y Landi ya están trabajando en el viñedo y dirigiendo la viticultura, empezando por eliminar los tratamientos químicos en la viña), y en el caso del barrica, esta se hace poco presente en sabores y sí en textura, mientras que Tega do Sal 2014, lo nuevo de esta bodega de Leiro, un vino de paraje elaborado con treixadura, albariño y loureiro, muestra complejidad, es sabroso, muy fresco, vertical y muy adictivo.No fallan vinos como el Cauto de Marqués de Arviza o el Prado Rey 3Barricas (DO Rueda), procedente de viñas viejas de verdejo, o el Amaren Blanco (Bodegas Amaren, DOC Rioja), el Finca Valiñas de Mar de Frades (DO Rias Baixas) o los blancos de Ca N’Estruc (DO Catalunya), con un magnífico ejemplo de xarel·lo como L’Equilibrista, o los albariños de Terras Gauda (DO Rias Baixas) con un sorprendente La Mar, elaborado con caíño blanco, salino, marino, fresco; tampoco Mar de Frades, Lagar de Cervera, Pazo Baión o La Comtesse de Pazo de Barrantes (DO Rias Baixas), marcas consolidadas las dos primeras y en proceso la tercera, un vino elegante, serio y graso. Y compareció también a la cita Le Domaine, el blanco de Abadía Retuerta (VT Castilla y León), elaborado en su añada 2014 con sauvignon blanc y verdejo, además de otras variedades que se plantaron en la finca por un error del vivero proveedor (pero eso es otra historia). Es elegante, sabroso y con volumen, aunque es un vino de tiempo y le sienta bien el reposo en botella para afinar sus toques de madera.

Entre los manchegos, el chardonnay (con años, mejor) de Blas Muñoz y en Somontano, la perfumadagewürztraminer de Viñas del Vero, para amantes de los vinos aromáticos, y sorprende también Mi Mamá Me Mima y Don Olegario (DO Rias Baixas), de la bodega de este nombre, dos albariños 100%, el primero para principiantes, fresco y fácil, y el segundo más serio.
FUENTE: SOBREMESA.ES

Autor: Raquel Pardo
Miércoles, 24 de junio de 2015

Read Full Post »

El periódico francés LE FIGARO publicaba ayer un artículo relativo a un nuevo vino producido en Siria, elaborado en medio de los problemas de la guerra que asola al país, y que está adquiriendo renombre internacional. Para la mejor información de los ineteresados en el tema, recojo una amplia información publicada en LAS PROVINCIAS, de Valencia, en su extra dedicado a “Comer y Beber”, y escrito por Chema Ferrer.

karim_y_sandro_saade_se_han_propuesto_sacar_adelante_el_domaine_de_bargylus_a_pesar_de_la_guerra._-_copia

A pocos se nos ocurre pensar que en Siria, país árabe, se produce vino. Pero a poco que reflexionemos concluiremos dos cosas: la primera es que aquella fue la primera tierra del vino, sobre todo el vecino Líbano, lugar donde los fenicios desarrollaron la viticultura expandiéndola por el Mediterráneo a través de sus factorías, la segunda es que aquella tierra fue lugar donde se consolidó y expandió el cristianismo, y poco puedo añadir cuando el vino representa uno de sus símbolos más trascendentales.

Las tierras desde Sidón, al sur de Beirut, hasta llegar a Latakia en Siria, constituyeron el mayor viñedo de la época Antigua y fueron ellos los que llevaron el vino a Egipto y por supuesto a la península Ibérica, haciendo que nuestros ancestros dejaran de lado la cerveza y el hidromiel por el vino. Hace unos días disfruté de una cita gastronómica junto a un amigo palestino de la juventud que es originario del Líbano.

Los palestinos de hoy eran aquellos filisteos que salían en nuestras lecturas del catecismo, siempre a sus cosas y enfrentados a judíos y cristianos y que con el tiempo abrazaron la religión islamita para seguir haciéndoles la cusca. Pues bien, para celebrar el ágape había conseguido una de las pocas botellas de vino que se hacen en Siria, en concreto de la región de Latakia. Este era un Dominio de Bargylus, a base de la vid originaria de aquella tierra, la syrah, acompañada de cabernet sauvignon y merlot. Con casi 15º, presentaba un vivo color picota, frutal al olfato y tánico en boca, en la mesa fue un vino idóneo para convertirse en bebida principal. Entre copa y copa, este me contó su historia.

El Dominio de Bargylus

grd9220El proyecto de esta bodega siriaca lo inició en 2004 el padre de los hermanos Karim y Sandro Saadé, cristianos ortodoxos provenientes de esa región pero que siempre anduvieron haciendo negocios y comerciando con los países del otro lado del mar, fundamentalmente Francia. Esta fue la profesión principal de la familia durante generaciones y esto fue lo que los había llevado a conocer las mejores bodegas europeas, sobre todo las francesas de la región de Burdeos. Tanto fue así que decidieron emprender el proyecto de convertirse en bodegueros en el Líbano con la bodega Marsyas, en el valle de la Bekaa, y no les costó mucho decidirse por buscar tierras apropiadas en la que también había sido su patria. Al final las encontraron a los pies del monte Bargylus, altura que domina  la región que ya fue hace más de 3.000 años muy famosa por la producción y la calidad de sus vinos, labor que se abandonó hace ya centurias.

Con este nombre, Dominio de Bargylus, es con el que han bautizado la bodega y sus vinos. Las instalaciones están diseñadas por un arquitecto francés, muy al estilo de los nuevos ‘domaine’ franceses, y los viñedos se extienden sobre una veintena de hectáreas. Todo a más de 900 metros de altura.   Desde 2011 la frontera está cerrada y se hace difícil controlar las añadas desde Beirut, lugar donde está domiciliada la oficina comercial de la bodega. Obviamente, el proyecto sufre las vicisitudes de la guerra, de tanto en tanto cae algún proyectil en las cercanías, aunque la región se halle bajo el control gubernamental. Durante el pasado 2014 fueron más de 45.000 las botellas que salieron de su bodega, un tercio en vinos blancos y dos en tintos, exportándolos en su totalidad y siendo su principal destino Francia y el Reino Unido. En Siria no se vende una sola botella de Bargylus, además de por el conflicto, porque tanto la producción de cerveza, como la de vino, son actividades controladas por el gobierno. Cosas veredes…

FUENTE: http://comerybeber.lasprovincias.es/vinos-licores/bargylus-vino-guerra

Chema Ferrer.

Read Full Post »

galardonados-vi-premios-ecovino-2015_l

Los Gran Ecovinos de Oro han recaído en Bodegas Escudero (DOC Rioja), Bodegas Lezaun (DO Navarra) y Bodegas Menade (DO Rueda).

El objetivo de la convocatoria es potenciar y promocionar el conocimiento de la calidad de la producción agraria ecológica y fomentar el consumo de vinos ecológicos.

Cerca de un millar de personas disfrutaron ayer en Riojaforum de algunos de los mejores vinos ecológicos del año, procedentes de 14 de las 27 bodegas cuyos vinos han resultado premiados en la última edición de los Premios Ecovino.

En concreto, participaron las siguientes: Bodegas Aroa (DO Navarra), Bodegas Castillo De Mendoza (DOCa Rioja), Bodegas Escudero (DOCa Rioja), Bodegas Hermanos Delgado EHD (IGP Vinos de la Tierra de Castilla), Bodegas JF Arriezu (DO Rueda), Bodegas Lezaun (DO Navarra), Bodegas Menade, (DO Rueda), Bodegas Navarrsotillo (DOCa Rioja), Bodegas Santalba (DOCa Rioja), Bodegas Varal (DOCa Rioja), Bodegas Vinícola de Castilla (DOP La Mancha), Bodegas Vinicola Real (DOCa Rioja), Ojuel Wines (DOCa Rioja) y Viñedos Ruiz Jiménez (DOCa Rioja).

Además, el chef Ventura Martínez (Chef Nino y Delicatto) ofreció a los asistentes un maridaje de los caldos con ‘Parmentier de patata, pimiento cristal y yema de huevo’, seguido de una ‘Ensalada de coliflor con mermelada de tomate’ y, para terminar, un ‘Helado de melón aromatizado con jengibre’. Todo ello a base de productos ecológicos, locales y de temporada.

El objetivo de la convocatoria es potenciar y promocionar el conocimiento de la calidad de la producción agraria ecológica en general y fomentar el consumo de los vinos ecológicos en particular, a través de un programa respaldado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y que, como novedad en esta edición, es de ámbito internacional.

Los Grandes Ecovino de Oro de esta edición recayeron en Bodegas Escudero (DOC Rioja), Bodegas Lezaun (DO Navarra) y Bodegas Menade (DO Rueda), por sus vinos Bécquer Crianza Ecológico 2012 (categoría de vino tintos con madera); Lezaun Tempranillo 2014 (categoría de tintos sin madera) y Menade Sauvignon 2014 (categoría de vinos blancos), respectivamente. Además, se ha galardonado a otros 21 vinos con el Ecovino de Oro y a 16
con el Ecovino de Plata.

Los Premios Ecovino han cumplido este año su VI edición y están convocados por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja, a través de la iniciativa de promoción agroalimentaria, La Rioja Capital, en colaboración con el Consejo de la Producción Agraria Ecológica (CPAER) y la Asociación Cultura Permanente.

FUENTE: rioja2.com. Redacción | 20/06/2015

Detalle de los premiados: >¡Click: Palmares2015ecovino

Read Full Post »

Older Posts »