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Archive for the ‘Historia del Vino’ Category

Precioso mapa de el norte de españa en la q se puede apreciar los cursos de los rios, las montaña y los lugares con bastante detalle . El motivo del mapa era cartografiar la zona vasca y fue Giacomo Cantelli da Vignola,quien lo publico en su atlas 'Mercurio Geografico'en 1696. - http://cartografiacantabria.blogspot.com.es/

Precioso mapa de el norte peninsular  en la q se puede apreciar los cursos de los ríos, las montañas y los lugares con bastante detalle .
El motivo del mapa era cartografiar la zona vasca y fue Giacomo Cantelli da Vignola,quien lo publico en su atlas ‘Mercurio Geográfico en 1696.”  http://cartografiacantabria.blogspot.com.es/

0040[1]ROSIGO en esta segunda entrega la mención de algunas historias relacionadas con el vino, situadas, en principio, en nuestro hábitat más cercano, tan rico en la documentación que tiene y tuvo que ver con la producción “del vino de la tierra“, y que por fortuna se guarda en varios archivos de diferentes contenidos. No pretendo hacer una “historia del vino”, sino recoger algunas anécdotas que con ella se relacionan, y que permiten vislumbrar cuando menos, la antigüedad de vinos propios e “importados” en nuestro Territorio, la realidad de un comercio muy importante, y otros detalles de no menor importancia.

De los siglos XII y XIII hay documentación del comercio de los vinos, que llegaba entonces de Galicia y Portugal, para adquirir, pasado el tiempo los de Nantes, Burdeos, Andalucía, Levante, Canarias, etc., sin olvidar los que llegaban desde el interior, como Valladolid, San Martín de Valdeiglesias, Cebreros, y otro buen número de lugares de origen. Los vinos de Rioja no llegarían en cantidad apreciable hasta el siglo XVI.

Haciendo un breve repaso de las actas de las Juntas Generales, hallamos algunas cuestiones que sin duda tenían importancia para quienes poblaban entonces Vizcaya.

En 1569 se dispuso, para evitar el excesivo número de tabernas, que no pudiese haber más que dos en cada Anteiglesia, a excepción de Arrigorriaga, donde podía haber seis, y en Baracaldo y Amorebieta, cuatro, sin que se aclaren las causas de estas excepciones a la norma general.

A saber lo que decretaría en la actualidad el Gobierno Foral del Señorío cuando las tabernas, bares, cafeterías y similares se cuentan por millares. Y también acordaron en aquel año que ningún fiel, así llamado en la época al regidor municipal,” tenga taberna ni sea tabernero, so pena de 600 maravedís”. ¿En previsión de que cometieran fraudes? Uno piensa que sí.

Parece que la restricción de tabernas no causó mayores efectos, por lo que en 1572, apenas tres años más tarde “por haber muchas tabernas en las anteiglesias se acordó que donde no hubiera más de 60 vecinos, no hubiese más que una taberna de vinos; y donde  hubiere más de 60, hubiera  dos tabernas, excepto las anteiglesias de Abando, Deusto y Begoña, que el señor Corregidor pondría orden. Donde no hubiera taberna, no puedan ser compelidos a tenerlas. En las anteiglesias con caminos reales de recua desde los puertos de Castilla, si quieren habrá más, pero solo las necesarias”.

Volviendo la vista atrás, en 1569 se ordenó que  “hubiese en las posadas y tabernas, buena provisión de camas y mantenimientos, afinen las medidas y tengan tabla de arancel.” Afinar las medidas tenía que ver con mantenerlas en buen estado y ajustadas en las taras y medidas que guardaba la autoridad foral. El arancel era la “lista de precios”. Como se puede imaginar el lector, la picaresca hacía de las suyas y cada cual trataba de aplicar sus propias normas. Por lo que no ha de extrañar que en 1574 se nombraran dos afinadores de pesos y medidas para las tabernas, mesones, abacerías y carnicerías, uno en Bilbao -Juan de Pontaza- y otro en Geurnica -Cristóbal de Acurio-, y que  todas las medidas que han de usar en la Tierra Llana se hagan y afinen con cualquiera de los patrones.” En 1576 se ordena desde las Juntas Generales: “Que los Fieles reconozcan los pesos y medidas todos los meses“.

En 1572 se había prohibido vender en el Señorío vino de Ribadavia, ni de Andalucía, ni de Galicia, ni de otra parte que entrare por la mar, so pena de 50.000 maravedís. Corrían tiempos complicados para la economía y había que evitar “gastar” en vino parte de los ingresos que se obtenían con la venta de minerales, hierros, anclas, armas, clavos y otros derivados metálicos. La Corona exigía buques, armas, marineros, infantes, etc., para las guerras con otras monarquías de Europa, y Vizcaya no contaba con ingresos por la vía de impuestos, salvo los que ingresaba por los bastimentos y los resultantes de los repartimientos.

A pesar de los cual y por haber entrado mucha cantidad de vinos de Ribadavia, acordaron en el Regimiento de la Tierra Llana que no se vendiese a más de treinta maravedís la azumbre.

Y aquí lo dejo, hasta una nueva entrega.

 

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Declaración de intenciones:

0040[1]esde hace varios años dedico una parte de mi tiempo libre a visitar archivos, rastrear documentos, leer  libros, recoger cuanta información llega a mis manos, asistir a certámenes especializados en la materia, además de escribir en algunas publicaciones de menor importancia, datos históricos sobre la cultura e historia del vino. A veces las ordenanzas, documentos, legajos, escritos administrativos o judiciales, así como libros o publicaciones de investigaciones  que llegan a mi poder son, simplemente, leyendas que el tiempo y el poco interés que dedica  el “gran público” a estos temas convierte auténticas engañifas en “verdades históricas” de algunos de los sucesos que rodean al llamado «mundo del vino».

Mi modesta pretensión, al presente, es publicar en este blog, de modo más o menos regular, noticias, curiosidades e historias relacionados con el vino en el pasado, sin pretender meterme en  largas disquisiciones, después de que el vino acompaña a la Humanidad desde hace unos siete mil años. Mis expectativas son modestos y mi capacidad de difusión corta. Por lo que tan sólo me limitaré a cuestiones cercanas en el espacio, y no muy lejanas en el tiempo. Espero que mis lectores gusten y disfruten con estas historias y si alguno desea una mayor información, o decide aportar lo que le parezca interesante, este blog está abierto a sus aportaciones.

Diligencia del primer remate de los derechos con la exclusiva sobre elvino y aguardiente:

images-6Documento que procede del Archivo Municipal de la Anteiglesia de Urduliz. Archivo de la D.F. de B, Se refiere a la «Diligencia del primer remate de los derechos con la exclusiva sobre el vino y aguardiente».

«En la Anteiglesia de Urduliz, a los seis días del mes de Junio de mil ochocientos sesenta y nueve y hora de las tres de la tarde.

CONSTITUIDO el Ayuntamiento en el Salón de la Casa Consistorial bajo la presidencia del Señor Alcalde en sesión pública, para celebrar el primer remate de los derechos de consumo sobre el vino y aguardiente, con la exclusiva en la venta según está anunciado con anterioridad al público; ordenóse al infrascrito Secretario que leyera con voz clara el pliego de condiciones, la aprobación Superior y la Circular de veinte y umno de Mayo último dirigida por la Iltma. Diputación General a los pueblos del Señorío. Cumplimentado esto, el pregonero Dn. Marino de Landeta, por mandato del señor Alcalde-Presidente, anunció el remate.

Dn. Casimiro Vidaurrázaga, vecino de la villa de Plencia, dijo: «Que el abonaba con la baja de la tercera parte de los diez mil reales con que el Ayuntamiento sacaba la subasta para el año y medio, y habiéndole sido ad,mitida esta prpopuesta que asciende a la cantidad de seis mil seiscientos cincuenta y seis reales, se encendió la velilla de costumbre, aclarando al mismo tiempo, que cada puja sería de aumento del dos por ciento. Y no habiendo quien ofreciera mayor suma, el señor Presidente manifestó, que el domingo próximo se celebraría el último remate.

Exigida fianza a D. Casimiro de Vidaurrazaga, presentó en el acto a D. Martín de Irurieta, de esta vecindad, persona de rersponsabilidad, y se levantó la sesión, firmando el rematamte y fiador, así como el señor Alcalde, Concejales y Secretario, de todo lo cual certifico.»

Comentario:- Tres cuestiones evidencia el documento que antecede. La primera es que el «comercio» de vinos y aguardientes estaba reservado a la jurisdicción del propio Ayuntamiento, si  que comerciante o vecino alguno pudiera actuar por su cuenta y razón.

La segunda cuestión es que el Ayuntamiento saca a pública subasta y por períodos que oscilaban entre uno o o dos años, la exclusiva de ventas de vinos y aguardientes, en favor del postor que mayor oferta hiciera en la subasta. Se aprecia que en el caso presente, y era lo habitual, no queda cerrada en la misma sesión, sino que se ha de cerrar tras la misa mayor del domingo siguiente.

Y la tercera cuestión es que quien se alzaba con la subasta, conseguida por la postura más alta, había de presentar un «avalista» en el mismo acto de la puja, que era quien comprometía y aseguraba el pago comprometido por el arrendatario. Generalmente se trataba de personas bien conocidas en el ámbito, rentistas, ricos propietarios, comerciantes de importancia, etc.

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