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Este artículo es fruto de la colaboración entre científicos de casi una treintena de centros de investigación, a partir de los trabajos realizados recientemente por más de 70 expertos en viticultura y enología de todo el territorio bajo un mismo proyecto financiado por el INIA (RF2012-27-C5-00), en colaboración con la Oficina Española de Variedades Vegetales y el Centro de Recursos Fitogenéticos. La coautoría es:

Gregorio Muñoz Organero, G.1; De Andrés M.T.1; Vargas, A.1; Aller, M.1; Serrano, M.J.2; Cretazzo, E.2; Pérez, J.A.2; Puertas, M.B.2; Gogorcena, Y.3; Giménez, R.3; Andreu, L.J.4; Bruna, P.4; Usón, J.J.4; Loureiro, M.D.5; Bota, J.6; Medina, C.E.7; González, F.J.8; Gutiérrez, M.R.9; Martínez, J.10; Chacón, J.L.10; Mena, A.10; Fernández González, M.11; Rubio, J.A.12; Arranz, C.12; Yuste; J.12; Domingo, C.13; Puig, S.13; Puig, A.14; González, J.B.15; Diaz, E.16; Ribas, A.16; Rego, F.16; Martínez, M.C.17; Santiago, J.L.17; Ruiz García, L.18; Martínez Cutillas, A.18; Fuentes Denia, A.18; Cibriain, J.F.19; Sagüés, A.19; Suberviola, J.19; Royo, J.B.20; Santesteban, L.G.20; Urrestarazu, J.20; Lauzirika, M.21; Fernández González, M.22; Aragonés, A.22; Ibáñez, J.23; Baroja, E.23; Pérez-Sotés, J.L.23; Martínez-Zapater, J.M.23; Salazar, D.24; López, I.24; Velázquez, B.24; Chirivella, C.26; García, J.25; Jiménez, C.26; Martínez, R. 27; De la Rosa, L.27; Bravo, M.28 ; Cabello, F.1

1- Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA). Finca El Encín, Alcalá de Henares.  2- Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA). 3- Estación Experimental de Aula Dei (EEAD-CSIC).  4- Centro de Transferencia Agroalimentaria (Aragón). 5- Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA).  6- Universidad de las Islas Baleares (UIB).  7- Centro de Conservación de la Biodiversidad Agrícola de Tenerife (CCBAT). 8- Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA). 9- Centro de Investigación y Formación Agrarias (CIFA).10- Instituto de la Vid y el Vino de Castilla-La Mancha (IVICAM). 11- Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). 12- Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL). 13- Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI). 14- Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA). 15- Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX). 16- Estación de Viticultura y Enología de Galicia (EVEGA). 17- Misión Biológica de Galicia (MBG-CSIC). 18- Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA). 19- Estación de Viticultura y Enología de Navarra (EVENA). 20- Universidad Pública de Navarra (UPNA). 21- Bizkaiko Foru Aldundia / Diputación Foral de Bizkaia (BFA/DFB). 22- Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario (NEIKER). 23- Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV).24- Universidad Politécnica de Valencia (UPV). 25- Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA).26- Generalitat Valenciana. 27- Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA). 28- Consejo Regulador DO Vinos de Madrid.

Las variedades de vid son una parte esencial del patrimonio vitivinícola mundial y constituyen una pieza fundamental para mejorar y enriquecer la cultura y la economía. Esto es aún más evidente en países como España donde la tradición, el clima y la superficie de cultivo hacen de la viticultura un factor clave para el desarrollo económico de muchas zonas rurales. Actualmente, una de las grandes preocupaciones a escala mundial en el ámbito vitivinícola, es la fuerte disminución del número de variedades de vid cultivadas y la desaparición de otras muy antiguas, que en muchos casos aparecían citadas en la bibliografía como productoras de vinos de gran calidad. En la última década, las variedades minoritarias de vid han ido ganando interés en toda Europa. Aunque en España esa andadura ha sido notable, un importante asunto quedaba pendiente: el conocimiento detallado del patrimonio vitícola varietal.

Un patrimonio varietal que merece ser rescatado

La viticultura ha sido un cultivo de gran importancia en España desde la antigüedad, y está extendida por todas las comunidades autónomas. Después del olivo y los cereales es el tercer cultivo nacional en superficie y producción. Sin embargo, la pérdida de diversidad genética ha ido aumentando desde finales del siglo XIX cuando llegaron de América enfermedades como el oídio, la filoxera y el mildiu, acentuándose en la segunda mitad del siglo XX con las políticas de arranque y el fomento del cultivo de variedades preferentes en las denominaciones de origen (DO).1

Ya a finales del siglo XIX, como medida de precaución  ante los efectos devastadores de la filoxera que ocasionó enormes pérdidas de material vegetal, se crearon en los distintos países europeos colecciones de variedades de vid, que prospectaron y recolectaron material en todas sus zonas vitivinícolas. En España, la primera colección importante se atribuye a Nicolás García de los Salmones que conservó 843 viníferas españolas en Villava (Navarra), recolectadas entre 1896 y 1914. Hoy todas aquellas variedades y otras que se han ido sumando se conservan en la colección de El Encín (Alcalá de Henares) perteneciente al IMIDRA, resultando un total de más de 3000 accesiones, que corresponden con 1860 genotipos distintos: 857 viníferas, 456 silves-tres y 547 portainjertos. Es posible que en aquellas primeras prospecciones no se recolectara todo el material autóctono existente dada la limitación de medios humanos, económicos y técnicos.

El Registro de Variedades Comerciales de Vid de España reco-ge actualmente 235 variedades distintas, muchas de ellas extranjeras, de las que se solo se cultivan 155 variedades; nuestro país ocupa la sexta posición en Europa por detrás de Italia (400), Portugal (308), Croacia, Grecia y Francia, países que presentan una mayor diversidad varietal en cultivo. En España, con 10 variedades tenemos el 78 % de la superficie de viñedo, y entre esas variedades hay dos extranjeras: cabernet sauvignon y syrah. La identificación de genotipos nuevos podría aumentar el número de variedades autóctonas al nivel de otros países europeos.

Cómo valiosas antigüedades, han salido de la tierra gracias a las actuales tecnologías y al trabajo coordinado de investigadores de toda España

Los trabajos realizados recientemente por más de 70 expertos en viticultura y enología de todo el territorio bajo un mismo proyecto financiado por el INIA (RF2012-27-C5-00), en colaboración con la Oficina Española de Variedades Vegetales y el Centro de Recursos Fitogenéticos, han permitido la identificación de variedades de vid antiguas y muchas desconocidas para nosotros.

Las prospecciones se han realizado en zonas donde el cultivo de la vid escasea, en comarcas donde desde hace decenas de años no se cultiva la vid de forma habitual o se encuentra en un estado relíctico. La recolección de material en las parcelas antiguas que aún existen en estas comarcas es una actividad de interés prioritario, ya que pueden contener genotipos sin identificar y sin conservar en colección.

De las comarcas no suficientemente exploradas hasta hace poco tiempo, hay que destacar los valles fluviales del occidente y centro asturiano, valle del Navia, comarca de la Baixa Limia y norte de Lugo en Galicia, la zona de Liébana en Cantabria, el Pirineo y prepirineo de Navarra y Huesca,  el bajo Aragón en Teruel, zonas de Lleida y Girona, los Arribes del Duero y la Sierra de Francia, la zona de San Martín de Valdeiglesias en Madrid, las serranías de Cáceres, la comarca de la Vera, el Altiplano de Granada, extensas zonas de la Manchuela y de la Alcarria, así como algunos rincones de Murcia, Valencia, de las Islas Baleares y Canarias (fig. 1).

Figura 1. Algunas zonas relícticas donde se han encontrado nuevas variedades minoritarias: Arribes del Duero (arriba, izda.), Sierra de Francia (arriba, dcha.), valles de Asturias (abajo, izda.) y Ribeira Sacra (abajo, dcha.)

Las actuales técnicas moleculares, utilizadas de la mano de la tradicional ampelografía, han permitido identificar y recuperar variedades citadas en la bibliografía antigua, muchas de ellas consideradas minoritarias y que se han encontrado simultáneamente en parcelas de regiones a veces distantes. Se trata de un material de cultivo ancestral, aunque en muchas ocasiones no se dispone de un nombre conocido.

En total en el material analizado en este estudio se han identificado:

  • 95 nuevas variedades minoritarias autóctonas de las que existe poca información,
  • 94 variedades comerciales españolas,
  • 77 variedades extranjeras que algún día llegaron a España y se cultivaron en algunas regiones,
  • 48 variedades minoritarias de las que existen referencias en la literatura pero que se ignoraba su actual supervivencia en los viñedos españoles,
  • 34 variedades tradicionales de uva de mesa posiblemente traídas por los diversos pueblos que colonizaron la península Ibérica,
  • 48 híbridos productores y portainjertos, y finalmente
  • 220 genotipos desconocidos algunos de ellos procedentes de germinaciones aisladas de semillas.

Las primeras pueden considerarse auténticas antigüedades por encontrarse en distintas regiones geográficas, vestigios de las variedades cultivadas en otros tiempos. La recuperación de este inestimable patrimonio podría posibilitar en un futuro próximo poner en el mercado una diversidad de productos que contribuyan a una mejora del valor añadido para los productores y de la calidad para los consumidores.

De entre las variedades minoritarias de las que ya existía información previa a este trabajo, se han encontrado muchas que todavía se cultivan de manera vestigial en parcelas de diferentes regiones. Estas variedades se conocen gracias a la conservación en las colecciones de variedades de vid y a las referencias históricas.

Figura 2. Distribución de nuevas variedades minoritarias encontradas por comunidades autónomas (incluyendo las que se repiten en varias).

Estos resultados son importantes porque nos muestran una distribución temporal de lo que se cultivaba en las distintas zonas, en décadas pasadas. La presencia de las variedades como castellana blanca (encontrada en 28 parcelas de Aragón, Navarra, Castilla y León y Madrid) o hebén (encontrada en seis localizaciones de Cataluña, Navarra y Madrid), explica ahora, en parte, su implicación en el origen de muchas de las variedades de nuestro país.2-5 Al igual que la variedad benedicto, de origen aragonés e implicada en el origen de la variedad tempranillo,2 encontrada en cuatro parcelas de Aragón y Madrid. En las regiones del sur, sin embargo aunque también han aparecido variedades minoritarias conocidas, se distribuyen en un número menor de parcelas en comparación con otras comunidades autónomas. Dos ejemplos son las variedades perruno extremeño (Extremadura) y albillo del pozo (Castilla-La Mancha).

Pero los resultados más sorprendentes son las 95 nuevas variedades minoritarias encontradas (fig. 2). De ellas, 71 se prospectaron con un nombre de-terminado, pero el resto necesitarán de un estudio Etnobotánico y bibliográfico adicional para poder llegar a la asignación de un nombre de variedad concreto, con el fin de encontrar sus verdaderas denominaciones históricas.

De todas estas nuevas variedades minoritarias, 41 han encontrado al menos en dos comunidades autónomas, y de las que se han encontrado en una sola comunidad autónoma, se han prospectado muestras en distintas localizaciones. Un ejemplo es la variedad jarrosuelto (fig. 3) de la que se han encontrado plantas cultivadas en Castilla-La Mancha, Madrid, Andalucía, Aragón y Galicia. El estudio de las nuevas variedades minoritarias, en cuanto a su aptitud vitivinícola, determinará su posible inclusión en la lista de variedades comerciales y su puesta en cultivo. Ya se han comenzado los estudios de algunas de ellas en varios centros de investigación vitivinícola regionales.

Figura 3. Variedad jarrosuelto, una de las variedades minoritarias nuevas encontradas.

Por último, también cabe mencionar la presencia de variedades de uso comercial cultivadas en regiones donde actualmente su cultivo es minoritario pero que en tiempos pasados pudo ser más importante. Entre estas variedades están garnacha tinta, tempranillo, beba, moscatel de alejandría, bobal y airén, por citar algunos ejemplos de uva de vinificación, y rosetti, ahmeur bou ahmeur, y uva de olaz como ejemplos de uva de mesa, o híbridos productores directos como Isabelle o De José Blanco, todos ellos testigos de lo que se cultivó en el pasado en las distintas regiones vitivinícolas españolas. La información que aporta este material es de indudable valor para comprender el origen del patrimonio vitícola en España.

 Un reto lanzado también a escala europea: el inventario de fincas con variedades minoritarias de vid en Europa

Los esfuerzos para salvaguardar las variedades de vid “olvidadas” se han extendido también a muchos países de Europa, con lo que ha aumentado la sensibilización de la población. Simultáneamente, el sector de vino europeo está cada vez más interesado en las variedades de vid minoritarias y olvidadas. También se busca en este material una fuente de diversidad biológica que permita la lucha contra el cambio climático o las enfermedades. Como consecuencia de ello, cada vez más y más viticultores se encargan de mantener en cultivo variedades raras. A diferencia de la conservación de estas variedades en colecciones, su cultivo a mayor escala en plantaciones comerciales presenta un mayor potencial de diversidad clonal.

En el marco del nuevo proyecto Grape On-Farm financiado por el Programa Cooperativo Europeo para los Recursos Genéticos Vegetales (ECPGR) se pretende establecer un catálogo de variedades minoritarias en cultivo en la Base de Datos Europea de Vid (European    Vitis Database).6

El catálogo ofrecerá contactos de viticultores, listados de variedades (nuevas/minoritarias), criterios para elegir la variedad y detalles de las explotaciones (cuando estén disponibles). Esta información permitirá intercambiar experiencias, facilitar el acceso a estas variedades para su propagación y permitir una mejor información a los consumidores de vino y a los comerciantes sobre dónde encontrar estos productos y variedades.

El catálogo incluirá:

  • variedades incluidas en las listas de variedades comerciales nacionales pero cultivadas a pequeña escala, y
  • variedades minoritarias no incluidas entre las variedades comerciales, bien sea cultivadas a pequeña escala o bien sea conservadas como plantas aisladas dentro de una parcela dedicada a otras variedades.

Los viticultores que cultiven variedades minoritarias están invitados a unirse a esta red, que previsiblemente estará activa a finales de 2017.

Agradecimientos

Agradecemos al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) y a los fondos FEDER la financiación de este trabajo a través del proyecto RF2012-00027-C5-00.

Bibliografía

1. Cabello, F.; Ortiz, J.M.; Muñoz Organero, G.; Rodríguez Torres, I.; Benito, A.; Rubio, C.; García Muñoz, S.; Sáiz, R.: Variedades de vid en España. Madrid: Editorial Agrícola, 2011.

2. Ibáñez, J.; Muñoz Organero, G.; Zinelabidine, N.H.; De Andrés, M.T.; Cabello, F.; Martínez Zapater, J.M.: Genetic origin of the gravine cultivar Tempranillo. Am J Enol Vitic2012; 63 (4): 549-53.

3. Lacombe, T.; Boursiquot, J.M.; Laucou, V.; Di Vecchi Staraz, M.; Péros, J.P.; This, P.: Large-scale parentage analysis in an extended set of grapevine cultivars (Vitis vinifera). Theor Appl Genet2013; 126 (2): 401-14.

4. Mena, A.; Martinez, J.; Fernández González, M.: Recovery, identification and relationships by microsatellite analysis of ancient grapevine cultivars from Castilla-La Mancha: the largest wine growing region in the world. Genet Resour Crop Evol2014; 61 (3): 625-37.

5. Zinelabidine, L.H.; Cunha, J.; Eiras-Dias, J.E.; Cabello, F.; Martínez Zapater, J.M.; Ibáñez, J.: Pedigree analysis of the Spanish grapevine cultivar “Heben”. Vitis2015; 54 (Spec. Iss.): 81-6.

6. Maul, E.; Sudharma, K.N.; Kecke, S.; Marx, G.; Müller, C.; Audeguin, L.; Boselli, M.; Boursiquot, J.M.; Bucchetti, B.; Cabello, F.; Carraro, R.; Crespan, M.; De Andrés, M.T.; Eiras Dias, J.; Ekhvaia, J.; Gaforio, L.; Gardiman, M.; Grando, S.; Gyropoulos, D.; Jandurova, O.; Kiss, E.; Kontic, J.; Kozma, P.; Lacombe, T.; Laucou, V.; Legrand, D.; Maghradze, D.; Marinoni, D.; Maletic, E.; Moreira, F.; Muñoz-Organero, G.; Nakhutsrishvili, G.; Pejic, I.; Peterlunger, E.; Pitsoli, D.; Pospisilova, D.; Preiner, D.; Raimondi, S.; Regner, F.; Savin, G.; Savvides, S.; Schneider, A.; Sereno, C.; Simon, S.; Staraz, M.; Zulini, L.; Bacilieri, R.; This, P.: The European Vitis Database (eu-vitis.de) a technical innovation through an online uploading and interactive modification system. Vitis2012; 51 (2): 79-85.

FUENTE: ACENOLOGIA. Revista de Enología Científica y Profesional.

26.4.17

http://www.acenologia.com/cienciaytecnologia/diversidad_varietal_vid_cienc0417.htm

 

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La subregión adscrita a la D.O.C. Vinho Verde, Melgaço y Monçao, se erige como la zona de producción internacional donde nacen algunos de los proyectos más sólidos y modernos en torno a la alvarinho, sinonimia de nuestra albariño.

Situada frente al Condado de Tea pontevedrés y separada únicamente por el caudal del Miño, la reconocida subregión de Melgaço y Monçao bien podría competir de tú a tú por ser la más prestigiosa de las subzonas acogidas a la D.O. Rías Baixas si estuviera en suelo español. Por singladura, originalidad de los proyectos y, fundamentalmente, por la interpretación del terroir, Melgaço y Monçao se han convertido en los dos municipios que actúan como punta de lanza de las elaboraciones llevadas a cabo con la autóctona alvarinho.

Una comarca beneficiada por un clima atlántico suave, debido a la protección que ofrecen el precioso Parque Nacional Peneda-Géres y, fundamentalmente, las pequeñas montañas gallegas que la cobijan de los vientos procedentes del océano. Aunque el nivel pluviométrico en la zona supera de media anualmente los 1.200 mm, elrainfall –precipitaciones durante el ciclo vegetativo– apenas alcanza, en el mejor de los casos, los 300 mm. Un dato que se traduce en niveles bajos de humedad y, por tanto, que mantiene alejadas enfermedades como el mildiu –muy sensible–, el oídio –medianamente– o la botrytis –en menor medida–. De hecho, resulta realmente sorprendente escuchar a algunos de los bodegueros y enólogos responsables de los vinos de la zona sobre el emparrado con el que se conducen a día de hoy buena parte de los viñedos de albariño gallego. Sencillamente, es un atractivo sin parangón para la humedad que afecta a las uvas dotándolas, igualmente, de una mayor concentración de ácido málico. De ahí, que actualmente en Melgaço y Monçao compartan cada vez menos protagonismo los históricos emparrados con un variopinto tipo deconducciones en espaldera –sobre todo en cordón ascendente y cordón “retumbante”– , muchas de ellas en régimen ecológico.

Otro de los factores que influye, decisivamente, en la personalidad de los blancos de esta región granítica es su exposición.  A diferencia de sus vecinos gallegos del Condado, las viñas de alvarinho de Melgaço y Monçao también descienden hacia el río Miño desde los 230 hasta los 50 metros, pero están orientadas hacia el norte. Esto garantiza maduraciones más ralentizadas, que se traducen en recolectas más tardías de vinos elegantemente más frescos y con genuino nervio.

Si las bondades de la alvarinho cultivada en esta subzona acogida a Vinho Verde no han calado en el consumidor español cabe interpretar un desconocimiento de la trayectoria recorrida en los últimos lustros y de la situación actual de estos vinificados, que la globalización se está encargando de reparar. Hace poco más de una década, comercializar alvarinho en España era como vender un mencía de Ribeira Sacra en Ponferrada o uno del Bierzo en Chantada. Pero actualmente, apabulla la cantidad de productores portugueses que cruzan la raia –el Miño– hasta el corazón de Rías Baixas para presentar sus vinos en templos vinícolas pontevedreses como Viñoteca Bagos. Exposiciones repletas de acólitos de Baco y ligadas a una distribución, que están obligadas a competir con los albariños locales y que, preocupantemente para los bodegueros nacionales, birlan merecidamente un trozo del pastel del consumidor final.

Origen de la uva

[Img #12261]Vilipendiada como prima lejana de la noble riesling, los estudios genéticos son claros al respecto: la alvarinho/albariño no tiene nada que ver ni con la casta centroeuropea ni con ninguna otra vinífera reconocida internacionalmente. Una uva autóctona del noroeste peninsular, cuyos orígenes están cada vez más ligados al Valle del Salnés pontevedrés. De unos años a esta parte, Bodegas Gil Armada junto con Bodegas Zárate están trabajando para corroborar si el origen de la variedad se encuentra en el Pazo de Fefiñanes de Cambados, donde habitan unas cepas centenarias de una uva popularmente conocida como albariño tinto. Y hay serios indicios sobre si su transformación genética a casta blanca se debió al carácter frío de Galicia.

Su actual éxito en los mercados internacionales más importantes, como Estados Unidos o Gran Bretaña, se debe a sus magníficas peculiaridades, que la diferencian significativamente de otros varietales autóctonos del noroeste peninsular como la godello, la loureira, la treixadura o la avesso. En su piel gruesa reside el atractivo de los vinos de guarda más importantes que se elaboran al otro lado del Miño. Olvidaos de aquellos blancos con un punto de carbónico y con la acidez desproporcionada, que todavía se pueden encontrar con cierta facilidad, e imaginad un amplio abanico de elaboraciones modernas. Las escasas 800 hectáreas de viñedo acogido a la subregión Melgaço y Monçao dan para mucho. Viñedos ecológicos y biodinámicos van ganando terreno en la zona de producción. Y con la misma delicadeza que se trata la viña, también se procesa la uva en las bodegas. Depósitos de acero inoxidable para las gamas más asequibles comparten espacio con barricas de todos los tamaños, tinas de los robledales más deseados de Francia, huevos de cemento… Amén de los vinos espumantes y de los aguardientes, de contrastada calidad, que merecen otro capítulo aparte.

Uno de los primeros monçanenses en dotar de grandeza a sus alvarinhos fue Anselmo Mendes, descendiente de viticultores durante varias generaciones. Corría la excelente añada 2001 cuando diseñaCurtimenta, una expresión que hace referencia a la fermentación con las pieles de la uva. “El mercado no entendió aquel vino entonces y no se vendió toda la cosecha hasta varios años después”, asegura Mendes al respecto. Pero con aquél y otros blancos –también gallegos– ya se habían cruzado las líneas preestablecidas de vinificación con la variedad alvarinho. Hoy, aquel Curtimenta solo lleva un porcentaje de los hollejos en su elaboración. Tempo, su elixir más sobresaliente, mantiene aquella filosofía al 100% y se sitúa como uno de los blancos más caros y reconocidos de Portugal. Pero Anselmo Mendes elabora vinos para todos los gustos y precios, como el delicado Contacto –hace referencia a su estancia con lías– o la amplia gama de vinos de Muros Antigos, con un monovarietal muy asequible de alvarinho.

[Img #12258]Aunque para relaciones calidad-precio imbatibles, la cooperativa de su pueblo constituida hace casi 60 años y rebautizada como Adega de Monçao, se lleva la palma. Una iniciativa que ha sabido modernizarse con los años sin perder su esencia ni competencia en los precios. Valga como ejemplo su Alvarinho Deu La Deu Estagiado o su Murallas de Monçao –con un mínimo porcentaje de treixadura–, que todavía se puede beber en restaurantes lusos por menos de 10 euros, con su cubitera y sus copas de calidad.

Quinta da Cheira es otra de las casas elaboradoras a tener en cuenta, pero entre las últimas bodegas en asentarse en la región destacan el proyecto del grupo bodeguero João Portugal Ramos, dirigido por Antonina Barbosa, y el de Quinta da Pedra, que apunta buenas maneras. Su preciosa bodega, encajada entre bloques naturales de granito, fue proyectada fulgurantemente por Carlos Dias, alma mater y propietario. Junto a este inmueble  inspirado en las murallas de Monçao se topa el mayor latifundio de la región, con 43 hectáreas de viñedo cultivado. Una viña conducida en cordón al estilo de los viñedos bordeleses que ofrece, entre otros, un par de alvarinhos muy serios, Milagres y Quinta da Pedra, elaborados por el enólogo Pascal Chatonnet –descendiente de la conocida saga de vitivinicultores del Pomerol–. Vinos de guarda vestidos con botellas personalizadas, aunque tremendamente aparatosas.

 

 

FUENTE: SOBREMESA. Revista Española del Vino y la Gastronomia.

 Autor: Marcial Pita. Imágenes: Archivo

Martes, 18 de abril de 2017

 

El viernes, 10 de marzo, con motivo de la visita de la delegación japonesa de Niigata  a nuestro convivium celebramos, tras la Junta Ordinaria de la Asociación en el restaurante Boroa, la firma del importante acuerdo de colaboración entre Peace Kitchen Niigata y Bilbao-Bizkaia Slow.

Se presentaron las actividades propuestas por Peace Kitchen Niigata entre las que se encuentran:

-la formación de técnicos del departamento de cultura culinaria y urbanismo del ayuntamiento de Niigata

-la cooperación para la formación de cocineros con programas de intercambio culturales y gastronómicos de ambas ciudades en los que también participará la Escuela Superior de Hostelería Bilbao.

-la cooperación para ayudar a agricultores de productos locales.

– y la organización de un premio para la conservación de la cultura culinaria.

Tras la exposición Yutaka Yokoyama, representando a Peace Kitchen Niigata, Eduardo Ubieta, como Presidente de Bilbao-Bizkaia Slow y Mariano Gómez,  como Presidente de Honor sellaron el acuerdo con una firma que deja patente la excelente relación entre ambas instituciones.

Por otra parte, desde Niigata quisieron reconocer a Mariano Gómez su excelente trabajo con la ciudad de Niigata, otorgándole una placa de “Embajador de Honor de la ciudad de Niigata”. Mariano, agradecido, les dedicó unas palabras tras intercambiar otros regalos.

Los sumilleres que participaron en la Asamblea Anual de la UAES que se celebró los días 27 y 28 de febrero en Bilbao, organizada por la Asociación de Sumilleres de Euskadi, estuvieron cenando la noche del  27 en nuestra sede de Mendibile. Fue una cena maridaje en la que medio centenar de profesionales venidos de todo el país pudieron catar los siguientes doce txakolis de nuestra DO, previamente seleccionados por los aspirantes al Campeonato de Euskadi de Sumilleres celebrado el mes de febrero:

Amunategi (2016), de la bodega Anton Aranburu;

Berroja (2015), de la bodega Berroja;

Bikandi (2016), de la bodega Miren Bikandi;

Bitxia (2016), de la bodega Talleri;

Erdikoetxe (2016), de la bodega Andoni Ojanguren;

G-22 (2013), de la bodega Gorka Izagirre;

Gorena (2015), de la bodega Abio;

Itsasmendi 7 (2013), de la bodega Itsasmendi;

Lexardi (2014), de la bodega Bizkai Barne;

Magalarte FB (2015), de la bodega Iñaki, Andoni Aretxabaleta;

Mendraka (2015), de la bodega Elizalde,

Señorío de Otxaran (2016), de la bodega Virgen de Lorea.

El menú estuvo compuesto por Anchoas del Cantábrico sobre pan con A.O.V.E de la Rioja Alavesa; Bonito del Cantábrico con cebolla de Zalla encurtida; Crema de Alubias con Guindilla de Ibarra; Pollo guisado al Txakoli y cúrcuma con crujiente de maíz; Brocheta de Ternera con setas y pimientos; y Queso con nueces de caserío.

Un total de 32 txakolis y dos vinos de vendimia tardía producidos por 11 bodegas adscritas a la DO Bizkaiko Txakolina, han conseguido sumar entre 90 y 94 puntos, horquilla que se traduce como una calificación de EXCELENTE,  en la última edición de la Guía Peñin.

Por primera vez en la historia de la DO, uno de sus txakolis ha obtenido 94 puntos, lo que le sitúa a uno solo de la calificación deEXCEPCIONAL. Se trata del Itsasmendi 7 Magnum de 2013, de la bodega Itsasmendi, de Gernika.

Otros dos txakolis han sumado 93 puntos. Son el G22 de Gorka Izagirre Magnum 2013, de la bodega Gorka Izagirre, de Larrabetzu y el Itsas Artizar Magnum de 2011, de la bodega Itsasmendi, de Gernika.

Además de estas dos bodegas, txakolis de otras nueve han obtenido entre 90 y 94 puntos. Son las bodegas Axpe, de Markina Xemein; Bizkaibarne, de Orozko; Ados Basarte y Doniene Gorrondona, de Bakio; Berroja, de Muxika; Elizalde, de Elorrio; Talleri, de Morga;Ulibarri, de Gordexola: y Virgen de Lorea, de Zalla.

La cosecha 2015 de Bizkaiko Txakolina ha obtenido en la Guía Peñín la calificación global de MUY BUENA

DIVERSIDAD DE AÑADAS

Cabe destacar que los txakolis que han obtenido estas puntuaciones son de distintas añadas, siendo ésta su distribución:

  •  Cosecha 2015: 15
  • Cosecha 2014: 10
  • Cosecha 2013: 4
  • Cosecha 2012: 2
  • Cosecha 2011: 1

 

Esta variedad de cosechas demuestra que Bizkaiko Txakolina es mucho más que un vino de año y que gracias al trabajo de los enólogos y productores de la DO, el txakoli es ya un vino de gran complejidad y estructura, susceptible de ser tratado con técnicas como la fermentación en barrica de roble, o la crianza en sus propias lías, y capaz de evolucionar y mejorar con el paso del tiempo, tanto en barrica como en botella.

Del 9 al 11 de febrero, Cerdeña acogió el concurso Grenaches du Monde

Organizado por el Conseil Interprofessionnel des Vins du Roussillon, el Concurso Internacional Grenaches du Monde se ha convertido en una cita ineludible para los profesionales de la viticultura.

Un récord de participación, un reconocimiento internacional.- Después de 3 primeras ediciones celebradas en Perpiñán (Francia) desde 2013 hasta 2015, la cuarta edición del concurso se celebró en Zaragoza (España), en colaboración con la DOP Campo de Borja. Para esta nueva edición, la agencia para el desarrollo de la agricultura LAORE, en nombre de la Región Autónoma de Cerdeña, en colaboración con el CIVR, fue el principal socio del Concurso.

Más de 100 profesionales del vino, procedentes de 15 países compusieron el jurado (Inglaterra, Australia, Corea, Bélgica, Francia, Grecia, Países Bajos, Italia, España, Japón, Lituania, Eslovenia), y en total, se cataron 684 vinos (un 19% más que en la edición anterior) procedentes de 8 tierras de garnachas: España (322 vinos), Italia (204), Francia (149), así como Macedonia, Australia, Grecia, y por primera vez, el Líbano.

Estos buenos resultados ilustran el dinamismo internacional de esta variedad y de su concurso de referencia.

Las garnachas – y el cannonau – son los protagonistas. Este país cuenta con 24.000 ha de viñas de las cuales 7.500 ha. son cannonau (el nombre de la garnacha tinta en la isla).

Como en cada edición, para clausurar el concurso, se organizó en Cagliari la 5ª Noche de las Garnachas, en la Manifattura Tabacchi (antigua fábrica de tabaco). Fue una verdadera vuelta al mundo de las garnachas abierta al público, y en la cual participaron unas 700 personas, profesionales y aficionados, que pudieron evaluar la diversidad y la riqueza de los vinos procedentes de esta variedad, catando los vinos inscritos en el concurso.

Próxima edición de Grenaches du Monde en Terra Alta (Cataluña)

Durante la conferencia de prensa del viernes pasado, se confirmó el próximo destino del evento: la Denominación de Origen Terra Alta en Cataluña. Se desplazó la Consellera d’Agricultura, Meritxell Serret para ilustrar el compromiso de todos los productores e instituciones en el proyecto.

Los resultados completos de los participantes españoles figuran en la página adjunta.

FUENTE: VINETUR


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“Somos una Denominación pequeña que apuesta por la calidad”, afirmaba el presidente de la DO Bizkaiko Txakolina en la presentación del balance del ejercicio 2016, subrayando que la Denominación quiere crecer, pero de una manera mesurada y sostenible.

La DO Bizkaiko Txakolina presentó esta semana el balance del ejercicio de 2016, que registró una producción de 1.825.195 litros de txakoli. El presidente del Consejo Regulador, Iñaki Aretxabaleta, recordaba en este acto que, a petición de la propia Denominación de Origen, el Ministerio de Agricultura solo ha permitido un crecimiento de un 1% del territorio plantado, un total de cuatro hectáreas.

foto-rueda-prensa-2017“Queremos crecer de una manera mesurada y sostenible”, aseguraba Iñaki Aretxabaleta, añadiendo que “por la geografía abrupta del territorio de Vizcaya y un clima difícil, nuestra producción nunca podrá ser elevada, así que seguimos haciendo una apuesta decidida por la calidad y la diversidad”.

El vicepresidente del Consejo Regulador, José Ramón Calvo, subrayó también la especificidad de Bizkaiko Txakolina: “Nuestra apuesta es por la calidad, la diversidad y la excepcionalidad. Estamos hablando de un vino que se produce con uva Hondarrabi Zuri, Hondarrabi Zerratia y Hondarrabi Beltza, únicas en el mundo y que solo se cultivan aquí”. En este sentido, hay que destacar que, si bien el txakoli blanco sigue siendo la producción mayoritaria alcanzando un 98,66% del total del txakoli elaborado, los txakolis tintos empiezan a tener cierta presencia y a llamar la atención de los consumidores y los mercados, principalmente extranjeros.

En cuanto a cifras, el ejercicio 2016 se ha saldado con un crecimiento del 2,25% respecto a la anterior vendimia, lo que supone un nuevo record de producción. Este crecimiento obedece, fundamentalmente, a la entrada en producción de 75 hectáreas de viñedos que se plantaron entre 2009 y 2012. Estados Unidos, el Reino Unido, Holanda y Japón siguen siendo los principales mercados exteriores de Bizkaiko Txakolina, cuyos responsables no creen que los acontecimientos políticos recientes, como la elección de Donald Trump o el Brexit, tendrán incidencia en la comercialización del txakoli, al menos en el corto y medio plazo.

Novedades en Bizkaiko Txakolina

El Consejo Regulador dio cuenta de los proyectos llevados a cabo durante el último ejercicio. El cambio de la contraetiqueta fue una de las novedades del año: “La nueva contraetiqueta es más moderna y clara, y ofrece de un vistazo al consumidor toda la información de la botella que está comprando”, comentaba Iñaki Aretxabaleta, destacando la importancia de la fecha de la vendimia porque “cuando hablamos de txakoli ya no estamos hablando solo de un vino blanco joven, que se consume en el año. Llevamos tiempo produciendo txakolis criados en sus propias lías o fermentados en barrica, por no hablar de los Vendimia Tardía, que ya están teniendo una presencia significativa en los mercados exteriores. El dato de la fecha en la contraetiqueta es importante porque hoy en día hacemos txakolis complejos, capaces de mejorar en botella en cuatro años”.

El proyecto estrella del Consejo Regulador ha sido la reforma del procedimiento de calificación, que ha culminado con la designación de un nuevo y ampliado comité de cata, formado por veinticinco catadores, que disponen de una nueva ficha de cata y un método que permite una calificación más objetiva y sistematizada. Por primera vez, además de sumillers y enólogos, en el comité participan algunos bodegueros que han superado un periodo de formación teórica y práctica y de adiestramiento para aplicar los nuevos métodos que sitúan a la DO Bizkaiko Txakolina en la vanguardia de esta faceta.

La vendimia

El vicepresidente, José Ramón Calvo, describió los pormenores de la última vendimia: “Tuvimos un verano muy seco que provocó que las plantas sufrieran estrés hídrico. Afortunadamente las abundantes lluvias de comienzos de septiembre corrigieron la situación y se normalizó la vendimia. Las catas de calificación que estamos llevando a cabo estos días nos están diciendo que vamos a tener un txakoli de muy buena calidad”. ´

Tanto el presidente como el vicepresidente abundaron en la idea de la apuesta por la calidad. “Nunca vamos a sacar al mercado un vino barato. Bizkaiko Txakolina tiene un valor añadido en la especialización de la uva, en su incidencia en la sostenibilidad del medio rural en un territorio como Bizkaia, y en que las botellas de Bizkaiko Txakolina son el fruto de los fríos, las nieblas y los soles de cada año, lo que hace que siempre sea un vino diferente. Los que prueban Bizkaiko Txakolina descubren siempre un gran vino”.

FUENTE: Diario de Gastronomía. 5 de febrero de 2017